Alhóndiga Bilbao no se conforma con el éxito de público que usa sus instalaciones y la aceptación ciudadana de un edificio que forma parte ya de la oferta turística de la ciudad. Lourdes Fernández, responsable de la feria Arco durante cuatro ediciones, ha sido contratada para relanzar la oferta artística de un centro que pretende ser un referente europeo.
Su llegada coincide con la marcha de Marian Egaña, consejera delegada de la sociedad gestora, que se jubila tras estar ligada al proyecto desde 2004, cuando logró que Philippe Starck pusiera su firma en el edificio erigido por Ricardo Bastida en 1909. El consejo de administración de Alhóndiga Bilbao, que se reúne hoy por la mañana, comunicará el nombramiento de la nueva directora artística y la marcha de Egaña.
La función de Lourdes Fernández será, según fuentes municipales, «similar a la de Emilio Sagi en el teatro Arriaga». Esto es, se encargará de diseñar la programación artística y la estrategia de un espacio multidisciplinar cuyo tirón popular, hasta la fecha, se ha debido sobre todo a su oferta de ocio. El contrato inicial es por dos años prorrogable a otros dos. Su objetivo: lograr que el antiguo almacén de vinos sea tan conocido por su continente como por su contenido. Los contactos internacionales de la antigua responsable de Arco y su prestigio en el sector ayudarán a atraer a artistas de relumbrón y a diseñar exposiciones propias.
Nacida en San Sebastián en 1961, Lourdes Fernández es licenciada en Historia del Arte. Pasó por la galería Marlborough, montó la galería del 'Diario Vasco' de San Sebastián, dirigió la bienal Manifesta y fue conservadora de la colección de Vocento. En 2007 pasó a dirigir Arco, la principal feria de arte contemporáneo que se celebra en España. Dimitió tras cuatro ediciones por «diferencias en cuanto al desarrollo del proyecto de feria». Su renuncia llegó tras la polémica edición de 2010, cuya celebración estuvo en la cuerda floja debido a las diferencias entre galeristas y organizadores, ya que los primeros se oponían a que Ifema interviniera en la selección de las galerías participantes. Fernández fue contratada el año pasado por el Ayuntamiento bilbaíno para elaborar un informe con el que se quiere 'radiografiar' la actualidad artística de la ciudad y plantear así posibles actuaciones que, por medio del arte, ayuden a promocionar Bilbao en todo el mundo.
10,8 millones de presupuesto
Alhóndiga Bilbao cumplirá el próximo mes de mayo dos años desde su apertura. En 2011 se contabilizaron casi cuatro millones de entradas y 2,5 millones de usos derivados de las actividades programadas. Una media de 10.000 visitantes disfrutan a diario de su polideportivo, los cines Golem, la mediateca, salas de exposiciones y bares y restaurantes. Su primer año completo de actividad se cerró con un presupuesto de 10,8 millones de euros, logrando autofinanciarse al 49%.
Con sus 43.000 metros cuadrados, el emblemático edificio ideado por Starck e impulsado por Azkuna, pretendía convertirse en un lugar de encuentro para bilbaínos y visitantes. «Una plaza pública» donde convergieran la cultura y el ocio, además de uno de los vértices del imaginario triángulo formado con el Guggenheim y el museo de Bellas Artes.
La muestra más vista hasta la fecha es la ideada por Tomás Ondarra y el colaborador de EL CORREO Jon Uriarte, 'De Bilbao de toda la vida', en la que se recogían algunos de los elementos más significativos del imaginario de la Villa: rondó las 40.000 visitas. 'Quinquis de los 80, cine, prensa y calle' y la recopilación de dibujos de Akira Kurosawa -'La mirada del samurái'- también se cuentan entre las exposiciones más exitosas.
En la actualidad, la Alhóndiga expone bajo el título de 'Topografías de la memoria' una selección de grandes fotógrafos contemporáneos. A mediados de abril se celebrará la quinta edición de 'Gutun Zuria', el Festival Internacional de las Letras de Bilbao.