La oposición de Getxo ve claroscuros en la concesión de la explotación de las murallas de Punta Begoña a Barceló. La inviabilidad del proyecto de construir un hotel de lujo ya estaba anunciada, según señalan, aunque cargan las culpas sobre el Ayuntamiento para exonerar a la cadena hotelera por falta de información sobre el mal estado del edificio. Desde Bildu, en cualquier caso, se alegran porque el edificio diseñado por Bastida estará abierto al público.
El PP local censuró ayer «el escandaloso fracaso del alcalde en su proyecto estrella: construir un hotel de lujo en las murallas de Punta Begoña». Para su portavoz, Marisa Arrúe, «la mala gestión de Landa ha salido muy cara a los vecinos de Getxo y ha supuesto perder cinco años sin poder recuperar la construcción, lo que ha llevado a que las murallas se queden en estado de ruina y a punto de derrumbarse».
Los populares pedirán que todos los partidos tengan voz y voto en las decisiones sobre la restauración de este monumento y el uso público que se le dé. Según Arrúe, se ha echado a perder «la mayor inversión de una empresa privada en Getxo y la que más empleos iba a generar en este pueblo (100)».
Desde Bildu -tercera fuerza en Getxo- valoran «positivamente la utilización pública del edificio. Hubo una reivindicación importante con ese objetivo. Ahora, veremos qué finalidad se le da, así que estaremos encima», apuntó su portavoz. Maitane Nerekan resaltó que le inspira confianza el acuerdo porque lo avala un informe técnico.
Por su parte, los socialistas propusieron el cierre de una entente cordial, así que dan luz verde a esta solución. No obstante, critican al gobierno local «su irresponsabilidad» en un asunto que cojea por falta de información. El portavoz socialista, Luis Almansa, argumentó que «el proyecto falló al no reflejar en el concurso las malas condiciones estructurales de la edificación y las severas cláusulas que se le impondrían al estar protegidas al máximo nivel, haciendo inviable económicamente el proyecto».
El estado del edificio se reveló después de la adjudicación del concurso a Barceló, según apunta. También la Diputación tardó en exceso en dar su veredicto sobre la forma en que la cadena hotelera debería realizar las obras respetando el edificio.