Los embalses de Ullíbarri y Urrúnaga se encuentran desde la mañana de ayer en situación de prealerta ante la cantidad de agua almacenada por el rápido deshielo producido en las últimas horas. Se trata, en realidad, de un protocolo que se activa de manera mecánica cuando el nivel del agua se sitúa a cincuenta metros de la cota de vertido, señaló a este periódico Iñaki Noriza, técnico de Emergencias del Gobierno vasco. «Activado el estado de prealerta ahora debemos realizar un seguimiento», recordó. En cualquier caso, no se descarta que se tenga que abrir a final de semana una compuerta de Ullíbarri, aunque la cantidad de desagüe «sería mínima».
En concreto, Ullíbarri se encontraba en la tarde de ayer el 82% de su capacidad -superaba los 119 hectómetros cúbicos sobre un total de 146,4-, mientras que Urrúnaga se acercaba al 80% al acumular 57,3 hectómetros -el máximo es de 71.77-.
Los pantanos del sistema del Zadorra han recibido a lo largo de los últimos siete días un total de siete hectómetros cúbicos de agua, aunque ahora los aportes a los embalses son pequeños. Esta importante cantidad coloca a Ullíbarri seis puntos por encima del nivel en el que estaba hace un año, y a Urrúnaga más de ocho puntos porcentuales con respecto a hace doce meses.
El rápido deshielo de la nieve acumulada en los montes cercanos a los embalses, debido, sobre todo, al aumento de las temperaturas -el domingo- y la incesante lluvia son las principales motivos del incremento del caudal de los ríos que desembocan en Ullíbarri y Urrúnaga.
Y las previsiones meteorológicas, sin ser demasiado alarmistas de momento, indican que continuarán las precipitaciones en forma de agua y nieve en cotas altas en las próximas horas, principalmente mañana. A partir del jueves se prevé un tiempo más tranquilo, al menos en cuanto a lluvia.
Vitoria, en preemergencia
El Ayuntamiento ha activado la fase de preemergencia debido a que para hoy está previsto que regresen la nieve y las bajas temperaturas. Seis camiones de sal y salmuera se encuentran ya preparados. Además, el Consistorio dispone de 550 toneladas de sal y 60.000 litros de salmuera, y hay sacas distribuidas en veintiséis puntos de la ciudad, que se repondrán en función de las necesidades.