El 'efecto Simeone' sigue vigente, aunque al Atlético le faltó frescura ofensiva y gol para imponerse al Valencia en el primer examen del técnico argentino contra un grande. En un duelo intenso, de tú a tú, los rojiblancos solo pudieron empatar y no lograron entrar en puestos de 'Champions', aunque dados los precedentes de un equipo que estaba hundido hasta la llegada de Simeone, para el Atlético no sea un mal resultado.
Bastante mejor fue sin embargo para el Valencia, que para consolidarse en la tercera plaza y mantener siete puntos de ventaja sobre el equipo madrileño, siempre se conformó con un punto, aunque en la segunda parte se arriesgó demasiado ante el empuje de los locales.
También es cierto que pudo ganar el Valencia sin hacer méritos, con un remate envenenado de Jordi Alba que se marcó rozando el palo cuando quedaba un cuarto de hora para el final y el Atlético, que ha recuperado la garra, la obligada presión, y ha mejorado mucho en defensa, ya estaba acusando tanto esfuerzo.
El centrocampismo, el temor de ambos y la ausencia de ocasiones ya primaron en un primer tiempo en el que los porteros fueron los protagonistas al salvar un par de oportunidades de Adrián y Piatti. Fue lo único destacado de ese periodo intenso, de mucha pelea, pero muy escaso de fútbol y alternativas.
En la segunda parte, excepto en un gol cantado que salvó en la línea Rami a remate de Falcao en el minuto 65, los de Emery no sufrieron demasiado en defensa, aunque el genial Alves tuvo al final trabajo.