El parque botánico de Olárizu continúa su andadura para convertirse en el mayor de su especie en España. Una vez que ya está culminado el arboreto de los bosques de Europa y la laguna empieza a tener sus primeros habitantes, toca el turno a otra 'estancia' clave de esta gigantesca 'biblioteca' de la biodiversidad: el jardín de plantas útiles y amenazadas. El Centro de Estudios Ambientales (CEA) de Vitoria acaba de sacar a concurso la obra de la primera fase, presupuestada en 430.000 euros.
Este nuevo vergel se ubicará en una parcela ahora cultivada con cereal junto a la Casa de la Dehesa, explica el jefe de planificación y proyectos del CEA, Fernando de Juana. En esta primera plantación, se intentará que arraiguen allí 277 árboles y 2.183 arbustos de hasta 582 especies diferentes.
Su disposición está pensada desde un punto de vista muy pedagógico. Se hará un recorrido por las grandes eras de la historia de la Humanidad -Prehistoria, Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna y Edad Contemporánea- a través de las plantas que el hombre ha usado en cada momento por ser comestibles, aromáticas, medicinales, textiles o buenas para hacer casas o elaborar combustibles.
Variedad
Así, este recorrido abarcará desde las bayas medicinales que recolectaban los primeros chamanes hasta la madera que aún se utiliza en el sector de la construcción.
Y es en el área destinada a la Edad Contemporánea donde se ubicará también el espacio dedicado a las especies que están amenazadas. Es sabido que el acebo o el tejo atraviesan por una situación delicada, pero existen muchas otras especies de menor tamaño, que ni siquiera tienen nombre común, que lo están pasando también mal. El Centro de Estudios Ambientales las buscará donde haga falta y recurrirá asimismo al banco de germoplasma, cuyos primeros investigadores están siendo los alumnos de la facultad de Ciencias Ambientales de la UPV. Se trata de otro de los pilares del parque botánico.
Esta primera fase del jardín de plantas útiles y amenazadas tiene un plazo de ejecución de cuatro meses. La plantación no se hará hasta el otoño, ya que las máquinas no intervendrán antes de que se recoja la cosecha. Estas primeras especies serán las que se recolectan y más tarde se ampliará este rincón verde con una zona dedicada a plantas cultivables, apuntó De Juana.