El Ayuntamiento de Bilbao no es el único que premia a sus trabajadores por su «dedicación» con un complemento de productividad. Los responsables municipales de Basauri, a pesar de reconocer que la situación de las arcas «no es buena», mantienen este plus a repartir entre la plantilla. Un año más han aprobado una partida de 600.000 euros con este objetivo. El dinero supondrá un plus que rondará por término medio los 2.000 euros por empleado.
Con este dinero extra, los trabajadores verán en parte compensado el poder adquisitivo perdido tras el Real Decreto de junio de 2010 que mermó su salario en un 5%. Y la pérdida de poder adquisitivo que siguen soportando, ya que, aunque el concejal de Hacienda, Aitor Aldaiturriaga, reconoce que no habrá más reducciones en las nóminas, sí se les «congelarán» de nuevo en 2012.
Los 300 empleados del Ayuntamiento y sus organismos autónomos ven «normal» este plus que reciben todos los años, aunque hay grupos políticos que no piensan igual. Fuentes municipales lo consideran una forma de «apaciguar» las reivindicaciones de los sindicatos y garantizarse así la paz social.
«Deberíamos replantearlo
La socialista Loly de Juan, aunque su Gobierno también concedió el complemento de productividad, considera que en la actual situación de crisis «deberíamos replantearlo y modificarlo». En su opinión, se debe trabajar en la polivalencia y premiar la «verdadera productividad», ya que las administraciones están gratificando «igual al mal que al buen trabajador» cuando existe un absentismo que ronda el 11% y que cuesta a las arcas municipales 1,7 millones de euros al año. La portavoz del PSE, que no dudó en decir que la paga «sirve para contentar a los funcionarios», solicitó que «se reorganicen las tareas de los organismos autónomos para que compartan personal y centralicen servicios» para lograr mayor eficacia en la gestión.
En opinión de otro de los grupos municipales, el de Bildu, «se hacen discriminaciones positivas al pagar la hora de más a los retenes de brigada y no a los trabajadores del resto de organismos autónomos». Las centrales sindicales, por su parte, no tardaron en contestar a Loly de Juan, a quien recordaron que «ella también pagó sin decir nada durante sus cuatro años» dicho complemento.