E l número de empresas activas en La Rioja ha caído un 4,5% desde 2008, según los datos registrados en el Directorio Central de Empresas (DIRCE). Son tres años consecutivos de caída en este largo y duro periodo de crisis que parece no tener final. Aún así estamos mejor que la media nacional que cayó un 5,3%.
El tejido empresarial riojano ha perdido 1.033 empresas en estos cuatro años, 389 en el último ejercicio contabilizado. Desde 2008 la actividad económica se ha reducido a un ritmo que supera las 300 firmas al año.
La última radiografía empresarial riojana realizada por el DIRCE, a fecha 1 de enero de 2011, confirma la existencia de 22.801 empresas en nuestra Comunidad Autónoma. El sector servicios, sin contabilizar el comercio, supone el 48,36% de nuestra economía. El comercio ocupa el 24,50% del peso económico, la construcción el 15,82% y la industria el 11,32%.
Esa misma fotografía refleja el importante peso de los autónomos y las pymes en la actividad económica de La Rioja. El 52,92% de los negocios riojanos no tienen asalariados. El grupo de autónomos ha sido uno de los pocos que ha crecido en estos años de crisis, en concreto un 2,3%. Las razones pueden ser varias: autónomos que antes tenían algún trabajador a su cargo y ahora se han quedado solos en el negocio o personas en el paro que han optado por el autoempleo.
6.000 micropymes
Las pequeñas empresas, entre 1 y 10 empleados, caracterizan nuestro tejido empresarial. Suponen el 41,55% de nuestra actividad económica. Este tipo de micropymes se ha reducido en un 10% desde 2008. Un porcentaje que sube ligeramente si nos detenemos sólo en aquellas que tienen entre 1 y 2 empleados. No podemos olvidar que esas micropymes, que apenas superan los dos trabajadores, suman en cifras absolutas los 6.000 negocios en La Rioja, o por lo menos lo hacían en el último cierre del INE.
La pequeña y mediana empresa riojana ha sido la que más ha disminuido en el periodo analizado. Las organizaciones de entre 10 y 20 trabajadores y de 100 a 200 han sido los grupos que más se han reducido porcentualmente, por encima del 30%.
Un 26% han disminuido las de 50 a 100 asalariados y un 18% las de 20 a 50 empleados.
No toda la variación es negativa. En la curva de caída dos excepciones, además del citado grupo de autónomos. En este periodo de crisis las empresas de entre 200 y 500 asalariados han aumentado. Hemos pasado de tener 14 firmas de ese tamaño a 17, un incremento del 17%. También hay que destacar que en plena recesión aparece en la estadística una empresa con más de mil trabajadores en nuestra región.
Altas y bajas
Si profundizamos aún más en los datos y nos detenemos en los movimientos de altas y bajas de negocios, observamos que los ceses de actividad alcanzan una media de 2.300 bajas al año. Es cierto que esa cifra se compensa con las altas de nuevas actividades, unas dos mil al año. Según el DIRCE en 2010 se conoció la baja de 2.440 negocios y se registraron 2.105 nuevos. Las altas y ceses de actividad son frecuentes en cada ejercicio, pero cada vez son menos los emprendedores y cada vez hay más ceses de actividad. Si comparamos los últimos cuatro años podemos ver que en 2007 se registraron más altas que bajas (2.613 altas frente a 2.097 bajas), una tendencia que empezó a cambiar a partir de 2008 y que sigue abriendo diferencias cada año.