Hasta en 42 ocasiones el telón de la Casa de Cultura se abrió el año pasado para contar historias en vivo y en directo. Relatos a los que actores, más o menos conocidos, pusieron voz tratando de enganchar y conectar con el público mirandés que ocupaba las butacas. Hasta 8.982 personas disfrutaron de las representaciones teatrales en 2011.
De ellos, 5.959 eran adultos, el 66,39% del total, y el resto, 3.023 niños y niñas que incluyeron la programación dirigida al público infantil entre sus opciones de ocio para las mañanas de domingo y periodos vacacionales como Navidad. Ellos ocuparon el 33,65% de los asientos para las 18 propuestas programadas pensando en ellos.
Aunque no todas tuvieron la misma acogida. Las hay que rozaron el lleno y otras que apenas llegaron a vender el 20% de las 384 entradas que tiene el patio de butacas del salón de actos de la Casa de Cultura. Frente a las que tuvieron menor acogida, como 'El gato con botas', 'El flautista mágico' o 'Alicia en el País de las Maravillas' otras completaron más del 75% del aforo, como 'Blancanieves y los 7 enanitos' o la actuación benéfica del Grupo Vocal Orbe con 'Cosas de niños'. El porcentaje de asistentes osciló notablemente de un día a otro.
Algo similar ocurrió con la programación diseñada para los adultos. Algunas colgaron el cartel de 'No hay entradas', como 'Más cerca' o 'Tócala otra vez, Sam' y otras rozaron el lleno como 'La venganza de Don Mendo' y 'La cena de los idiotas' (con una butaca libre), 'Solo y Amargo', 'El Evangelio de San Juan' (con El Brujo) o '100m2'.
En el lado opuesto, con poco tirón, se pueden apuntar, entre otras, 'Santa Perpetua' (con 84 personas), María Sarmiento (111) o la segunda función de 'Cambalache, a la que asistieron 81. Eso sí, la primera casi completó la sala.
El que haya actores más o menos famosos entre los intérpretes, que la historia sea conocida o no y, también, la coincidencia con otras propuestas culturales, son factores que acaban influyendo en la ocupación de butacas. Pero, en general, el resultado es «muy positivo, aunque sí que es verdad que algunos datos se compensan con otros. Estamos satisfechos».
Lo fundamental para la concejala de Cultura, Marian Rocandio, es que se trata de una oferta que «se va consolidando con un público cada vez más fiel y, también, más exigente, al que le gustan obras buenas y la variación. Estamos muy contentos de tener esta afición porque no deja de ser una fuente de entretenimiento».
Los espectadores mirandeses pudieron elegir entre 23 actuaciones diferentes, de las que 13 formaban parte de la propuesta incluida dentro de la Red de Teatros de Castilla y León. Una herramienta «fundamental». Tiene una larga trayectoria a sus espaldas y su papel ha sido básico para consolidar una programación estable. «Garantiza que las representaciones y los espectáculos que se van a realizar en toda la región van a ser de calidad y además, su coste va a ser menor que si la contratación se realizara de manera individual, específica para la ciudad», reconoció la responsable del área de Cultura.
De paso
A la programación regional que se cierra semestralmente, se suma la de compañías que «conocen de oídas Miranda y quieren venir aquí a hacer sus representaciones porque saben que pueden contar con unos espectadores agradecidos y, a la vez, selecto», explicó.
La propuesta actual es buena, al menos así lo viene demostrando la acogida. Pero eso no significa que no haya margen de mejora. Siempre lo hay y por eso, Rocandio, incidió en que poco a poco se seguirá trabajando para abrir el abanico y ofertar una programación cultural lo más variada posible. Y es que no sólo hay teatro, también monólogos, algún concierto, actuaciones de la Banda de Música... «pero no podemos bajar la guardia para que siga funcionando».
Pese a que ante la situación económica que viven buena parte de las administraciones públicas, en este capítulo se ha optado por 'recortar' el gasto. La inversión de la Red para el primer semestre de 2012 se ha reducido «casi un 50%. En el momento actual tampoco podríamos asumir más. Todos queríamos seguir trayendo teatro y funcionando con la misma organización, por lo que había que tomar alguna determinación, los Ayuntamientos no podían asumir más», valoró.
Eso no significa renunciar a la calidad. Rocandio tiene claro que la programación es «muy buena», aunque sea algo más corta. Hay menos propuestas. Algo que tratarán de compensar rellenando los huecos con otro tipo de espectáculos o de compañías que se puedan acercar en sus giras. Además, lo hacen de manera más asequible, porque lo que buscan es ocupar días que les quedaban libres entre un destino y otro. «Hay que seguir fomentando y mimando a este público que tenemos tan fiel y que está por la labor de disfrutar del ocio».
Aunque tengan que pagar algo más por las entradas. Hasta la fecha, se están manteniendo los precios que habitualmente se venía pagando por la butaca; si bien en estos momentos el Ayuntamiento está estudiando los criterios que regirán los precios públicos y lo que se pagará por cada servicio que se ofrezca. También el ocio.
De todos modos, Rocandio no cree que la repercusión por ticket sea muy elevada. «El teatro tiene que ser asequible para la mayoría. Habrá un baremo de precios en función de la compañía. Si quieres que venga una de calidad la tienes que pagar», zanjó.
También habrá espacio para amateurs que acaban de empezar, como los alumnos de los colegios de la ciudad, incluidos en la muestra de teatro escolar. Sus actuaciones están previstas para mayo. Entonces se subirán a las tablas con sus textos. También para el 27 de marzo, Día Internacional del Teatro, se prepararán algunas actividades. «Queremos que la Casa de Cultura sea un lugar vivo, donde se reúna gente, se compartan gustos y experiencias», concluyó.