El bar, ubicado en la zona de Arbolantxa, en el barrio de Otxarkoaga, sólo abría por las tardes, de 15.00 a 24.00 horas. Ubicado desde hace unos quince años en la parte trasera de un bloque de viviendas que no permite el acceso a vehículos, para poder verlo había que ir ex profeso hasta allí. Tal vez por eso había pasado inadvertido hasta ahora, pese a que los vecinos de esta zona de Otxarkoaga llevaban tiempo quejándose del «descarado» tráfico de sustancias en el local.
Los residentes telefoneaban a la Policía Municipal alertando del continuo trasiego de personas que acudían al establecimiento a comprar droga, y en ocasiones también a consumirla en el interior, señala la nota de prensa emitida ayer por el Ayuntamiento de Bilbao. Los compradores, que se acercaban hasta allí desde otras zonas de Bilbao e incluso de municipios próximos, estacionaban sus vehículos en las inmediaciones. La mayoría de las veces permanecían un corto período de tiempo en el interior y ni siquiera tomaban ninguna consumición en el bar, una actitud sospechosa para un establecimiento que se dedica supuestamente a la venta de bebidas.
Agentes de la Unidad de Drogas de la guardia urbana establecieron un dispositivo de vigilancia sobre el local y acumularon pruebas de que en su interior se traficaba con sustancias estupefacientes. Los investigadores decidieron la semana pasada entrar en acción y procedieron al cierre y precintado del local, que quedó a disposición judicial.
Siete clientes
En la operación fueron detenidas cuatro personas, tres de ellas acusadas de tráfico de drogas y una cuarta -G.P.N., de 40 años, la responsable del establecimiento- por promover, favorecer y facilitar la venta en un establecimiento público. Ninguno de ellos cuenta con antecedentes. A J.R.V., de 32 años, que distribuía cocaína en el interior del local, se le incautaron siete bolsas de esta sustancia y 540 euros, producto de las ventas realizadas durante apenas una hora tras la apertura al público del establecimiento.
L.A.S.B., de 51 años, tenía una docena de bolsas de cocaína, mientras que J.C.V.F., de 51, se dedicaba a traficar con hachís y se le ocuparon numerosos trozos de esta sustancia ilegal, indica la nota de prensa municipal. Además, los policías intervinieron distintas cantidades de droga a seis de los siete clientes que en ese momento se encontraban en el bar. Los vecinos de la zona de Arbolantxa se felicitan de que, gracias a sus denuncias, el local haya sido finalmente intervenido por la Policía y, al menos por el momento, clausurado.