Cuatrocientos metros separan a 3.500 viviendas del centro de Basauri de la central de recogida neumática de Bizkotxalde. Una distancia pequeña pero insalvable tras la decisión del equipo de gobierno de aplazar el proyecto en espera de tiempos mejores. Aunque PSE y PP, promotores de la iniciativa en la anterior legislatura, entienden que sería posible poner en marcha esta primera fase con «voluntad» y una inversión ligeramente superior a los 500.000 euros.
Sería la segunda instalación de este tipo que se pondría en marcha en la comarca tras la de Galdakao que, tras una inversión de ocho millones de euros, ya da servicio a más de 3.000 familias y desde mayo ha retirado casi un millón de toneladas de basura de los contenedores. En Basauri hasta el momento se han invertido más de 5 millones a esta actuación, casi el 80% para levantar la central de recogida.
A juicio de populares y socialistas, el funcionamiento de dos de los cuatro depósitos que componen este infraestructura no tendría porque alargarse demasiado en el tiempo. La portavoz del PSE, Loly de Juan, estima que con «506.615 euros» se podrían instalar los buzones en las calles que ya disponen de los conductos y cerrar el circuito de la primera fase al dotar de infraestructura al tramo que discurre entre la calle Arratia y Etxaun, a través de Roncari y Zumalacárregi. «Hay muchos municipios que empiezan prestando servicio sólo a algunos de sus barrios», apuntó.
En su opinión, se debería llegar a un consenso para reactivar una obra ante la que «el PNV no se opuso cuando formaba parte de la oposición». «Al margen de las innegables dificultades económicas por las que atraviesa el Ayuntamiento es cuestión de voluntad política poner en funcionamiento la infraestructura», añadió.
Ventajas económicas
«Circularían menos camiones, se crearían más aparcamientos al retirar contenedores de las e incluso se ahorraría dinero al pagar menos por el actual servicio de basuras», justificaron desde la oposición.
Los responsables municipales aseguraron que «estudiarán con tiempo» la propuesta y verán que «implicaciones» tendría recortar otras partidas. Aunque al mismo tiempo insistieron en que la recogida neumática «no es prioritaria» y que el equipo de gobierno no cree que sea el momento de invertir otros cinco millones para llevar este servicio a la mitad de la población. PP y PSE, sin embargo, matizaron que ese sería el dinero necesario para construir la segunda fase, cuando ellos hablan de poner en macha sólo la primera y evitar así que la infraestructura ya instalada y la propia central se echen a perder sin ni siquiera haber sido inauguradas.