La azucarera se enfrenta a los últimos compases de una campaña «excelente» que le ha permitido incrementar más de 21% la cantidad de remolacha recepcionada en la planta. Si el año pasado se llegaron a molturar 477.000 toneladas, éste esperan llegar a las 580.000 ó 585.000. Todo un récord en una temporada sin incidentes ni parones achacables a la meteorología y a la que está previsto echar el cierre mañana mismo.
El 2 de febrero es la última jornada marcada en un calendario de trabajo que comenzó a correr en octubre y del que ayer mismo se cumplían 120 días. En ese tiempo, se han metido en la fábrica situada junto a la carretera N-1 un total de 570.000 toneladas. En las últimas fechas, a un ritmo de 5.000 diarias.
Y a ese nivel seguirán trabajando en los dos días que les quedan. Al menos, esas son las previsiones de Vicente Morer, integrante del comité de empresa, tras echar un vistazo a la playa de descarga y almacenamiento de la materia prima que les llevan los agricultores de Álava, La Rioja, Burgos y del norte de Palencia. «Está llena, a rebosar y aún quedan algunos retales que recibir».
Y es que no solo el factor tiempo ha contribuido a poder completar una buena campaña. La ausencia de lluvias y de nieve ha favorecido que no haya sido necesario parar ningún día y que con lo que se iba recepcionando se pudiera trabajar a buen ritmo; pero también la calidad de la raíz ha sido un factor muy importante para AB Sugar.
El nivel medio de polarización ha sido de 18,24. Mejor que en temporadas anteriores. En 2011 estuvo casi un punto por debajo, se quedó en 17,27. Una cifra que ya se consideraba muy positiva.
La riqueza ha ido aumentando poco a poco en los últimos años. El avance no es únicamente coyuntural. «Los agricultores han mejorado mucho su producción y, además, cada vez es mayor la investigación en esta materia. Se compran semillas especiales», recordó Morer, que no se quiso olvidar del factor meteorológico. El tiempo ha sido muy benévolo. Máxime si se tiene en cuenta que está siendo una campaña bastante larga. Ayer alcanzaban los 120 días de una temporada que arrancó el 2 de octubre, diez días antes que en 2010, cuando se concluyó en 90.
Casi 600.000 toneladas
Con dos jornadas que aún les quedan de recepción se aproximarán a las 600.000 toneladas que hace diez días estimaba que podían rondar. Hay que remontarse hasta el año 2005 para encontrar unos datos mejores. Entonces el cupo se cerró con 624.000. La situación contraria hay que buscarla en 2009, con un total de 422.000.
Aunque la campaña se cierra con el fin de la recogida de remolacha. La actividad seguirá a un ritmo elevado en la planta durante unos 15 días más: el tiempo necesario para procesar el jarabe almacenado. En estos momentos tienen ya transformadas unas 18.000 toneladas que irán aumentado poco a poco a un ritmo de unas 1.200 diarias. Al menos, si se siguen los ritmos del año pasado.
Esa será la tarea principal de una plantilla que, entre fijos y fijos discontinuos, llega a los 178 trabajadores. Esos son los que han participado en la campaña. Un número prácticamente igual al de la anterior, ya que aunque ha aumento el volumen de raíz recepcionada no se ha hecho ninguna contratación extra. Tampoco se ha entendido que hiciera falta. «Estamos la plantilla necesaria», apunto Morer.
Para que se mantenga esta tónica solo hace falta que «los labradores, que son el motor de esto, sigan sembrando todo lo que les dejen. Cuanto más les permitan mejor para ellos y para nosotros. Están haciendo una gran labor», zanjó.
A la vez que Miranda se espera también que finalice la planta de Toro, en Zamora. Allí, hasta el domingo se habían recibido 859.503 toneladas, con una riqueza de 18,39. Mientras, en La Bañeza continuará molturando remolacha aproximadamente otras dos semanas. Ya tienen almacenadas 641.014, con 18,12 de polarización. En total, se han entregado en la región algo más de 2 millones de raíces, lo que supone el 93% del aforo previsto.