Fue una ceremonia con muchos protagonistas. Emotiva. Que reconoció la dedicación a todo un año de esfuerzo. De duro trabajo para alcanzar una meta. Y de recuerdos. La gala de entrega de los Premios del Deporte que celebró EL CORREO en el Meatzari Aretoa de Muskiz tuvo todos esos condimentos. Patrocinada por Petronor, y bien llevada por su presentador Patxi Herranz, los asistentes disfrutaron de un acto que contó con la presencia de personalidades de todos los ámbitos sociales y políticos de la comunidad autónoma.
Comenzó con cuatro reconocimientos especiales a otros tantos deportistas, «y va mucho cariño depositado en ellos», destacó el conductor de la gala. El primero, que reconoció el esfuerzo de superación, recayó en el campeón de Europa de paratriatlón, Iñaki Castañeda. Un titán que también completó un ironman en Austria y que ya tiene un nuevo reto entre manos. «Unir Los Ángeles a Nueva York con la bicileta de mano», desveló. Entregó el galardón el redactor de Deportes de EL CORREO, Igor Barcia.
El segundo fue un recuerdo postumo desde el corazón para un jugador y un entrenador que siempre estará en el recuerdo de los aficionados al fútbol. Un clásico de las alineaciones del Athletic y técnico del Alavés en tres etapas diferentes. Txutxi Aranguren se fue de forma repentina a los 66 años el pasado mes de marzo. Sus hijos, Txutxi y Koldo, de la mano del jefe de Área de EL CORREO Ángel Pereda, fueron los encargados de recoger la distinción «a un padre y un amigo que donde iba llenaba», recordaron.
Igual que Aranguren, el tercer agasajado marcó una época en la pelota mano. Campeón del Manomanista más joven de la historia y con un envidiable palmarés, Rubén Beloki decidió que había llegado el momento de dejar paso a las nuevas generaciones. Caballero dentro y fuera de las canchas, el navarro recibió la placa de manos de Tino Rey, especialista del periódico en esta disciplina, y animó a todos «a disfrutar del momento que vive la pelota porque hay auténticos cracks». Y ese calificativo también se le pudo aplicar en su día al último de los agasajados en este apartado. Al dos veces campeón de la Copa del Mundo, Patxi Usobiaga, una hernia le privó de poder seguir en la élite y disfrutar de lo que fue «mi primer amor», la escalada. Le entregó el premio Iván Orio, subjefe de Deportes de EL CORREO.
1.500 personas
A continuación se procedió a la concesión de los galardones a los cinco deportistas en activo más sobresalientes de la pasada temporada, en opinión de los lectores del periódico, que emitieron sus votos a través de página web elcorreo.com. Participaron más de 1.500 personas. El primero fue para la alavesa Patricia Pinedo, jugadora de balonmano del Itxako y de la selección española que, además de Liga y Copa, sumó el bronce en el Mundial. Hizo entrega del premio Juan Prada, director de EL CORREO en Álava, y lo recogió la madre de la jugadora, Carmen Sáenz. Yves Xala ganó el año pasado el Manomanista por su calidad y perseverancia, y por eso se hizo mercedor de otro de los premios. En su nombre lo recogió Jokin Etxaniz, director técnico de Aspe, de manos de Carmen Manrique, directora de márketing de EL CORREO.
La temporada del remo vizcaíno fue de órdago. A los éxitos de Kaiku y Urdaibai, hubo que sumarle los de Portugalete y Zierbena. El presidente de la Federación Vizcaína de Remo, Borja Rodrigo, levantó el galardón entregado por Víctor Pérez de Gezuraga, director general de Petronor.
Otro de los que firmaron una destacable campaña fue el Bizkaia Bilbao Basket, con su presencia en la final de la Liga ACB y su clasificación para la Euroliga. Pedja Savovic, su presidente; Fotis Katsikaris, su técnico, y los jugadores Marco Banic y Álex Mumbrú recibieron el galardón de manos de Juan Carlos Martínez, director de EL CORREO.
Y para cerrar la gala llegó el turno del deportista más votado, Igor Antón. El ciclista del Euskaltel Euskadi, que se apuntó la victoria en la etapa reina del Giro y sintió muy de cerca el calor de todos sus seguidores en el triunfo en Bilbao dentro de la Vuelta, recibió el premio de manos de Íñigo Barrenechea, director general de EL CORREO. «Fue un día muy especial porque toda la afición se volcó con nosotros. No se me va a olvidar nunca», remarcó el de Galdakao.