Las obras de ampliación de la rotonda de acceso a la variante de Gernika desde el barrio Lorategieta -carretera BI-2224- arrancarán en el plazo de un mes, aproximadamente, tras adjudicar recientemente la Diputación los trabajos. El proyecto pretende mejorar la seguridad vial en la zona dado que la glorieta se encuentra descentrada y genera bastantes problemas a los automovilistas. «Los vehículos procedentes de la villa foral la atraviesan en línea recta, mientras que los que circulan en sentido contrario tienen serias dificultades para realizar la maniobra», apuntaron responsables del plan.
Otra de las actuaciones previstas por la institución foral en este tramo arratzuarra consiste en la remodelación integral de la intersección de Uarka. El cruce en forma de T está situado en el exterior de una curva de un radio aproximado de 50 metros, con visibilidad reducida dado que en la margen derecha existe un monte con taludes bastante verticales. El cruce que da paso al término municipal de Nabarniz por la BI-3242 únicamente posee un carril central de giro a la izquierda para los vehículos que vienen de Gernika.
Por contra, los turismos que se incorporan desde Arratzu utilizan un vial casi paralelo a la carretera a la que acceden, «lo que incita a los vehículos a no frenar, pese a carecer de una adecuada perspectiva», indica el proyecto. En esta zona la calzada es bastante estrecha con dos carriles de unos tres metros de anchura y prácticamente sin arcenes. Para poder desarrollar la reforma, el departamento de Obras Públicas realizará una importante excavación dado que el eje de este vial a su paso por el cruce se desplaza hacia el monte existente en la margen derecha.
A la baja
La Diputación dotará al cruce de Uarka de carriles centrales de cambio de sentido y aumentará la plataforma de la carretera para garantizar la visibilidad. Los viales de giro en el interior de la intersección se adecuarán y se mejorará la incorporación a la BI-2224 en dirección Gernika, «haciéndola más perpendicular a la carretera», añadieron.
El plan de mejora concluirá con la instalación de una isleta central. Los trabajos de reforma se han adjudicado a la baja y ascienden a un importe global de 785.700 euros. La Diputación había previsto inicialmente una inversión de algo más de un millón de euros para desarrollar ambas actuaciones. El plazo de ejecución de las obras, por su parte, será de nueve meses, aproximadamente.