El delegado del Gobierno en La Rioja, Alberto Bretón, continuando con su ronda de visitas por las cabeceras de comarca para, además de presentarse ante sus alcaldes, dar a conocer sus propósitos como representante del Gobierno central en la Comunidad Autónoma, visitó ayer Nájera, donde también se interesó por la situación real del municipio.
En el salón de plenos de la Casa Consistorial fue recibido por la alcaldesa, Marta Martínez; la senadora del PP por La Rioja, Francisca Mendiola, y el equipo de Gobierno, quienes le trasladaron principalmente la necesidad de poder contar con un nuevo cuartel de la Guardia Civil, ya que, según indicaron, «las instalaciones actuales del mismo están obsoletas y son deficientes para las exigencias que presenta ahora el municipio».
Por ello, tras el encuentro, Bretón visitó dichas dependencias y así pudo comprobar de una forma directa el estado del cuartel, cuya mejora implicaría a su vez la incorporación de más efectivos al cuerpo de seguridad en Nájera.
A lo largo de la pasada legislatura, el cuartel de la Benemérita najerino fue objeto de una dilatada controversia, dado que desde el Gobierno central se llegó a solicitar licencia municipal para llevar a cabo obras de ampliación y mejora, cuyo gasto ya había sido incluido en los Presupuestos Generales del Estado, aunque dicha licencia fue denegada, argumentando que no era posible concederla por no ajustarse a lo estipulado en el Plan General Municipal.
A esta histórica reivindicación, la alcaldesa añadió la petición de la realización de obras en la antigua carretera N-120, tras su desdoblamiento convertida en la Autovía del camino A-12, para la construcción de una rotonda que facilite el acceso al casco urbano por el casco histórico de la ciudad, una actuación que, según indicó el delegado del Gobierno, ya se contempla con la colaboración de la Comunidad Autónoma, debido a la afectación de algunos de los tramos de la A-12.
Además, hubo una tercera petición de las autoridades municipales, referida al uso de la Escuela de Patrimonio de Nájera, que tiene como sede una parte del Monasterio de Santa María la Real, a fin de dotarla de una ocupación efectiva y un uso continuado, y convertirse así, según el delegado, «en un referente a nivel nacional». El programa de actuación, en este caso, precisaría de un trabajo conjunto entre el Ministerio de Cultura, la Consejería de Cultura de La Rioja y el Ayuntamiento najerino, para ponerlo en marcha cuanto antes.