El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, aseguró ayer que carecen de cualquier información acerca de la supuesta trama de bebés robados y las posteriores adopciones ilegales que pudieron darse en Euskadi. En esta línea, incidió en que los libros de registro «poco van a aportar» a este respecto ya que quien cometió estos delitos debió inscribir a los niños «ya falseados en el registro civil». «No tenemos ningún dato concreto que nos pueda hacer sospechar que ningún religioso pudiese estar imputado y nadie ha sido llamado a declarar como testigo», señaló el prelado en una entrevista concedida a Radio Euskadi.
Munilla realizó estas manifestaciones con el fin de que no se difunda «una nube de sospecha injusta», ya que «nuestro deseo, ante el sufrimiento de los padres, es de plena colaboración». En cuanto a las reuniones con SOS Bebés Robados, el obispo donostiarra señaló que éstas se han producido porque «han querido comprobar nuestra colaboración», al tiempo que la propia Iglesia se ha dirigido al fiscal general del País Vasco para ver «qué podíamos hacer, y él nos ha dicho que, por el momento, no tiene nada que indicarnos». Preguntado por si ha mantenido conversaciones con sacerdotes que pudieran tener conocimiento de este tipo de casos, Munilla respondió que «no», e insistió en que resulta «muy complicado» que ningún religioso «pueda apuntar ningún dato» ya que, a la hora de bautizar al bebé, el sacerdote «recibiría los datos que se habían registrado en el registro civil».
El obispo de San Sebastián también se refirió a la polémica por las clases de Religión en los centros públicos vascos y dijo que «el intento de expulsar» esta asignatura de las escuelas «sólo puede entenderse desde una crisis de identidad». Además, indicó que «es imposible» entender nuestra cultura «sin sus raíces religiosas» y animó a los padres a matricular a sus hijos y «que lo hagan con libertad». «Ha habido alguna ikastola que ha enviado cartas a todos los padres pidiendo que no elijan la asignatura de Religión, una intromisión totalmente inaceptable», concluyó Munilla.