El físico nuclear Bogdan Maglich visitaba ayer Armeria Eskola y mostraba su fascinación por las capacidades del centro eibarrés. «En América es difícil encontrar una escuela con este nivel que se centre en el sector industrial», aseguraba el también presidente y director de tecnología de CALSEC (California Science & Engineering Corporation). «Creo que podrían aprenden mucho de la gente que lleva estas instalaciones», reconocía y añadía que «allí, para adquirir el conocimiento que se imparte aquí, se debe acudir a la universidad».
Unas declaraciones de un importante investigador que llegan precisamente en el centenario del centro eibarrés.
Maglich, físico de origen yugoslavo aunque nacionalizado estadounidense, estuvo acompañado del doctor Robert McCarthy y, junto al director del centro, José Luis Novoa, recorrieron las instalaciones.
McCarthy reconoció por su parte, en un encuentro informal con la prensa, que «las mentes más brillantes de Estados Unidos dirigen sus pasos a la fabricación de software, y no a la construcción de cosas», y apuntaba un ejemplo claro, «prefieren crear el próximo Facebook al próximo coche».
La visita a Ameria Eskola forma parte de una recorrido mucho más amplio que están realizando para conocer de primera mano la realidad industrial y económica del País Vasco. Un recorrido que ha dejado muy buenas sensaciones en el físico nuclear que aseguraba ayer estar «impresionado con la capacidad de desarrollo que existe aquí y las posibilidades de desarrollo de la industria».
De hecho, se encontraban analizando la posibilidad de poner en marcha algún tipo de alianza con empresas de Euskadi para desarrollar proyectos.
Entre sus últimas innovaciones se encuentra el desarrollo de una máquina de detonación de explosivos que utiliza una tecnología novedosa, basada en la física nuclear, y que llevará como nombre 'Digital Dog nose' (nariz de perro digital). Además, como explicaba Maglich, «esta tecnología puede ser efectiva también en usos medicinales, en concreto, en pacientes con cáncer».