El plazo para comprar los 'bonos cultura' finalizaba, en teoría, el próximo 5 de enero. Pero como si de las entradas de un gran concierto de rock se tratasen, los cheques descuento emitidos por el Gobierno vasco para comprar en Navidad productos culturales han durado en los cajeros cinco días. A primera hora de ayer se confirmó que los talones, incluidos los de la remesa extra puestos a la venta el jueves, se habían agotado tanto en Álava como en Bizkaia, y que en Gipuzkoa quedaban por vender apenas 1.880, un 3,5% de los 51.500 emitidos finalmente por el Ejecutivo autónomo. Una media de 10.000 bonos vendidos al día, todo un fenómeno que esta semana ha propiciado escenas insólitas ante, por ejemplo, los cajeros de la BBK: usuarios haciendo cola para poder adquirir a tiempo el cheque, que tras comprarlo por 25 euros se revaloriza automáticamente hasta los 40. «La receptividad entre la ciudadanía ha sido magnífica y podemos afirmar sin temor a equivocarnos que se trata ya de un programa perfectamente asentado», analizó el viceconsejero de Cultura, Antonio Rivera. «Constituye una gran idea porque aporta, en su medida, una ayuda al sector de la cultura durante estas navidades. No hay que olvidar que por cada euro que sufraga el Gobierno, el ciudadano gasta 1,5», recordó.
Por tercer año consecutivo, el Ejecutivo autónomo puso en circulación el pasado lunes 44.000 bonos, lo que se traduce en un inversión económica de 660.000 euros. Sus responsables trabajaban con la hipótesis de que se iban a agotar «en pocos días», así que cuando el jueves se confirmó que en Bizkaia y Álava habían volado, reaccionaron sacando a la venta en ambos territorios una nueva remesa de 7.500, que suponían otros 112.500 euros extra. Pues bien, a las 12.30 horas de ayer, tanto la BBK como la Vital (entidades encargadas de la comercialización) comunicaron que ponían fin a la campaña al quedarse sin papel... otra vez.
«Incógnita» guipuzcoana
En el caso de Gipuzkoa, los bonos no han tenido tanto éxito como en el resto de Euskadi. El jueves, cuando desde las otras dos provincias se reclamaban más talones, en la web de la Kutxa aún quedaba por vender la mitad de los 11.880 cheques consignados. El ritmo de compra ha mejorado en estos dos últimos días y a mediodía de ayer sólo quedaban por colocar un 16%. «Van más lentos, pero creemos que para mañana por la tarde (por hoy) estará todo vendido», auguró un portavoz de Cultura.
Para todos los agentes implicados en la iniciativa, este extraño comportamiento de los usuarios guipuzcoanos resulta una «incógnita». Tanto la cifra de bonos como el de los establecimientos adheridos al programa (124) es proporcional a su número de habitantes, como en los otros dos territorios, y sin embargo, funciona sensiblemente peor que en Álava (el más rápido de todos) y Bizkaia. «Hay suficientes tiendas repartidas por toda la provincia como para que la gente no tenga que ir hasta San Sebastián a gastarlos, así que esa no es la causa. Lo hemos analizado y no tiene ninguna explicación», confesó Rivera.
El 'bono cultura' ha cumplido este año su tercera edición. Fue puesto en marcha por el Gobierno López en su primera Navidad en el Gobierno. Aquel año 'sólo' colocó 55.626 talones, el 72,5% del total, pero el balance fue positivo y el programa se repitió en 2010. Las pasadas navidades la venta mejoró de forma ostensible y los 59.000 cheques comercializados (tras una ampliación extra) se agotaron en dos semanas. De cara a 2012, el Gobierno vasco ya ha reservado en sus presupuestos 600.000 para renovar la campaña.