La Asociación Mendibile Jauregia, dedicada a la promoción del txakoli de Bizkaia, no contará con el apoyo del Gobierno vasco el año que viene. La propuesta ha sido planteada al Consejo de Gobierno por la titular del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca. Pilar Unzalu sostiene que la desvinculación de la entidad obedece a la política de contención del gasto público y a que los fines y objetivos de esta asociación, situada en el palacio Mendibile de Leioa, ya son desarrollados por la Fundación Kalitatea o los consejos reguladores, en ambos casos entidades respaldadas por el Gobierno autonómico.
Mendibile Jauregia se puso en macha como asociación en 2004. El Ejecutivo de Lakua, la Diputación, el Ayuntamiento de Leioa y el consejo regulador son los cuatro respaldos de esta agrupación, en cuya Junta Directiva participan. El secretario del consejo regulador Bizkaiko Txakolina, Antton Txapartegi, aseguró desconocer hasta ayer una noticia que lamentó «porque la promoción de productos agroalimentarios es una cuestión que compete al Gobierno vasco». También advirtió que la medida puede alterar el actual panorama. De partida, tendrán que analizar los recursos con que contarán y estipular «si tenemos que hacer una reorientación».
Al alcalde de Leioa también le pilló de sorpresa el acuerdo, «ya que nadie me lo transmitió oficialmente». Eneko Arruebarrena, que además es presidente de Mendibile Jauregia, un puesto rotativo de un año de duración, aceptó que «el Gobierno vasco está en su derecho de no participar como socio en 2012». Y reconoció que la decisión le daba «pena» por dejar el compromiso que tenía tanto con el consejo regulador como con Leioa, que tiene en el palacio Mendibile y el museo del txakoli uno de sus atractivos turísticos.
«No es una hecatombe»
Arruebarrena, sin embargo, relativizó el impacto económico de esta decisión: «No es una hecatombe y hay que mirarlo en su justa medida. Son sólo 12.000 euros, que no me parece a mí que supongan un desajuste grande en las cuentas del Gobierno vasco». Además, el alcalde recordó los ingresos pendientes en las arcas de la asociación, donde todavía faltan los 12.000 euros que el Ejecutivo tenía que haber puesto este año, y solicitó al Ejecutivo «que se ponga al corriente del pago correspondiente de 2011».
Cada socio contribuye con una cantidad similar. Ese dinero se destina a mantener la operatividad de la sede y la asociación, que obtiene ingresos adicionales por la renta de un establecimiento hostelero que hay en el palacio, así como a través del alquiler de las salas y la organización de actividades como catas.