Él mismo lo reconoció tras su derrota electoral en las municipales de mayo. Uno de sus miedos al abandonar la alcaldía era la posible bajonazo que Bildu, recién llegada al bastón de mando, fuera a dar al proyecto de Capital Cultural de 2016, un acontecimiento por el que 'su' San Sebastián había apostado y mucho. Un proyecto que él había alentado, impulsado, patrocinado y «puesto en marcha» quedaba a partir de ese momento en manos de la izquierda abertzale, reacia en un principio a este tipo de festejos.
Odón Elorza no ha estado, sin embargo, mucho tiempo fuera de la 'sala de máquinas' de la capitalidad de Donostia-San Sebastián 2016. Seis meses después de dejar la escena pública -salvo su activa presencia en la actual campaña electoral-, regresa al órgano institucional encargado de preparar su programación, titulada 'Cultura para la Convivencia', pero en vez de como mandatario municipal, como voz del Gobierno vasco, que también está representado por la consejera de Cultura, Blanca Urgell.
«Me siento feliz y útil. En su día ya ofrecí mis servicios al señor Izagirre, gratuitos por supuesto. Pero, lamentablemente, he sido absolutamente ignorado por el sectarismo y la falta absoluta de visión de la jugada de este alcalde. Ahora, por esta vía, ya puedo estar ahí con lo que eso representa», aseguró ayer Elorza, «esperanzado» en que el Ministerio de Cultura también entre a formar parte de ese órgano en el que ya están Ayuntamiento, Diputación de Gipuzkoa y Gobierno vasco.
Para justificar su decisión, Blanca Urgell echó mano de las bases sobre las que San Sebastián sustentó su candidatura. «Este proyecto se soporta en ideas concretas y sólidas de paz, convivencia, libertad, ciudadanía y entendimiento entre vascos. Ése es el mensaje y la semántica precisa que deben llenar todos y cada uno de los eventos que se celebren en la capital guipuzcoana ese año», puntualizó ayer Lakua en un comunicado. «El proyecto elegido es el que es y nadie lo conoce como Odón. (...) Él sabe cuál es el proceso a seguir en los próximos años y su presencia en Donostia 2016 garantiza que el espíritu del proyecto que ganó la candidatura va a mantenerse», insiste, en clara referencia a las pretensiones de Bildu de reorientar el programa hacia el «euskera, la cultura vasca y la participación».
Elorza deberá compaginar este nuevo cargo, por el que en principio no recibirá asignación alguna por parte del Ejecutivo autónomo, con su más que probable elección como diputado en el Congreso (encabeza la lista del PSE en Gipuzkoa).