«Jamás». Mariano Rajoy prometió ayer a las víctimas del terrorismo que, si llega al Gobierno, «no habrá concesiones de ningún tipo» a los presos de ETA. El líder del PP se entrevistó con la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, a la que garantizó que mantendrá intacta la actual política penitenciaria y que «nunca» negociará con la banda. También desde el Gobierno ayer se realizó un ejercicio de firmeza frente a ETA: el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, explicó a la cúpula judicial que no habrá indultos y que un futuro Ejecutivo socialista mantendría «intacta» la estrategia antiterrorista.
Rajoy se reunió con Ángeles Pedraza en su despacho de la sede del PP en la calle Génova de Madrid. Fue un encuentro a instancias de la responsable del colectivo de víctimas para analizar el escenario abierto tras el comunicado de ETA. A la AVT no le había gustado demasiado el tono de Rajoy tras esa declaración, que celebró como una «gran noticia» a pesar de que los etarras no anunciaban su disolución ni había amago alguno de pedir perdón por medio siglo de terrorismo.
El líder conservador, según la versión de Pedraza y también de portavoces del PP, se mostró mucho más tajante que hace una semana. «El presidente se ha comprometido a que si llega al poder no habrá ningún tipo de negociación con ETA, jamás, y que no habrá concesiones», explicó la responsable de la AVT al término del encuentro.
Pedraza, que dijo salir «satisfecha» de la entrevista, había llegado a la sede del PP con la intención de obtener la promesa de que un futuro Ejecutivo popular nunca se sentaría a hablar de nada con los terroristas. Y la tuvo, de acuerdo a la versión que dieron ambas partes. Rajoy garantizó que habrá un cumplimiento estricto de la ley. «Ni concesión ni ningún tipo de beneficio» a los reclusos, según su interlocutora. «Se ha comprometido a no negociar ni dar concesiones ni terceros grados, nada», reiteró la presidenta de la AVT, quien desveló que Rajoy también prometió «no hacer ni un acercamiento de presos».
No muy lejos de la calle Génova, en la sede del Ministerio de Justicia, Francisco Caamaño convocó a toda la cúpula judicial para agradecer su labor en la lucha contra ETA. A lo largo de una hora se contaron vivencias y se habló de la importancia que han tenido los tribunales en la deriva de la banda. «El camino de futuro seguirá discurriendo por la firmeza del Estado de Derecho y el respeto a las víctimas», dijo el ministro ante los asistentes, entre quienes figuraban el presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes; el fiscal jefe, Javier Zaragoza, y el presidente del Tribunal Superior del País Vasco, Juan Luis Ibarra.