Les apasionan las series, sobre todo la ficción española, se enganchan a los 'reality' por el morbo pese a que los tachen de «telebasura», huyen de los programas del corazón, los informativos les aburren y los ven por obligación, y disfrutan de los concursos en familia. Es el panorama televisivo que, a grandes rasgos, esboza la juventud actual y que esta tarde la periodista Izaskun Prado desgranará en la charla 'Modelos televisivos: un referente para los adolescentes'. La cita es a las seis de la tarde en la cafetería Virgen Blanca -un escenario más informal «que invita a un encuentro distendido»- y se incluye en el foro 'A vueltas con los hijos' que organiza el gabinete psicopedagógico y logopeda Etorkide, en colaboración con el colegio Urkide.
El objetivo de este encuentro es el de orientar a los progenitores sobre lo que ven sus hijos y cómo influye la programación televisiva en las formas de actuar, pensar y comportarse de los jóvenes. «Las series y programas marcan unas tendencias y modas con los que se sienten identificados, aunque no por completo, ya que reconocen que muchas veces se exagera y son irreales», apunta Prado, que a sus 36 años lleva doce trabajando al frente de las cámaras de la cadena local Canal Gasteiz. Toda una experiencia que, de cara a esta conferencia, quiso ampliar con los testimonios e impresiones de cuatro alumnas de 17 años del centro Urkide.
Sus conclusiones, aunque no siempre extrapolables a la juventud en general, resultaron esclarecedoras. «Ven series como 'El barco', 'Física y Química' o 'El internado' porque sale gente joven y los protagonistas son guapísimos, es un gran aliciente y la forma de ser de los personajes les influye», explica. Claro que tampoco se resisten a programas como 'Mujeres y hombres y viceversa' pese a que «reniegan de él y dicen que la imagen de los jóvenes y de la mujer que da es pésima», apunta.
Implicación parental
¿A qué se debe esta contradicción? Prado lo tiene claro. «Los adolescentes ven la tele aburrida, de vergüenza ajena, dicen que hay muchísima incultura y no están tan enganchados a los programas basura como pensamos», introduce. Sin embargo, no pueden resistirse a estos últimos. «No saben qué tienen que les atrae, el morbo de los insultos, las peleas y agresiones, los valores negativos de la tele», indica.
Frente a ello, recomienda a los padres que se impliquen «sin controlarles» cuando sus hijos se sientan frente a la pantalla «y verla juntos, eso genera una comunicación y un diálogo». Además, indica que, frente a los aspectos negativos, también los hay positivos. «La tele se regenera y con la oferta de canales hay más cosas buenas, como los concursos, que ven en familia, o programas como 'Callejeros' o 'Comando actualidad' que potencian el enriquecimiento humano y unas conductas prosociales», enumera. Y se aplica el cuento. «En nuestra cadena intentamos atraer al público joven con grupos de música locales, actividades de la ciudad o el deporte, que gustan a todos».