El Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca del Gobierno vasco iniciará este año las obras del proyecto que pretende acometer la recuperación integral del estuario superior de la ría de Oka, en pleno corazón de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. La iniciativa se desarrollará en los términos municipales de Gernika, Arratzu, Kortezubi, Forua y Murueta con el objetivo de recuperar la marisma, que se encuentra muy desértica como consecuencia de la actividad agrícola desarrollada desde el siglo XVI en esta zona, así como de la canalización artificial del cauce fluvial. Estas actuaciones contribuyeron a la degradación del estuario y a favorecer la proliferación de la planta exótica invasora 'Bacharis halimifolia', que ha colonizado gran parte de este espacio natural.
Con el fin de mejorar el entorno de la Reserva de la Biosfera, el Ejecutivo autónomo eliminará las munas artificiales que sirvieron antaño de barreras para evitar que el agua invadiera las antiguas huertas, creará lagos de agua que inundarán constantemente este área con el fin de poner freno a la expansión de especies invasoras «porque este hábitat húmedo no les favorece», aseguraron fuentes de Medio Ambiente.
Además de la recuperación de la marisma, el ente autónomo pondrá en valor el patrimonio natural a través de la creación deuan serie de itinerarios para «el disfrute de este bello enclave y que hasta ahora era desconocido por su inaccesibilidad», añadieron. Con ello se pretende también promover la educación ambiental y el turismo verde como medio de desarrollo de la comarca.
Apoyo de los ecologistas
Tras la puesta en marcha del proyecto se realizará un seguimiento científico y una evaluación de la actuación para ponerla en práctica en otros espacios degradados. La dirección de Biodiversidad y Participación Ambiental del Gobierno vasco, en colaboración con la oficina técnica de la Reserva de Urdaibai, ha elaborado un plan que permitirá cumplir con los objetivos de la red de las reservas de la biosfera de combinar la conservación, el desarrollo, la educación ambiental y la investigación a través de la recuperación del patrimonio natural y cultural.
La primera fase se ejecutará en breve en la margen derecha, Forua y Kortezubi. En ella se plantea ejecutar y consolidar las sendas con la instalación de caminos de madera y todo-uno. Se colocarán paneles informativos y se retirará el tendido eléctrico. La redacción del proyecto ha supuesto un desembolso de más de 485.000 euros y los primeros trabajos requerirán de alrededor de unos 500.000 más.
La agrupación ecologista de Busturialdea Zain Dezagun Urdaibai ha aplaudido esta iniciativa al considerar que se trata de una «acción positiva» que ayudará a la recuperación de un enclave que «sufrió la intervención humana sin control hace muchos años. Estamos conformes siempre y cuando se realice de la forma menos agresiva posible y no se fomente un turismo masivo», afirmó un portavoz del colectivo.