El soterramiento del tren en Zorroza está hoy más cerca que ayer. Las protestas de los vecinos parecen haber surtido efecto. Y es que, un día después de que se echaran a la calle para exigir la eliminación del paso a nivel que atraviesa el barrio, tres de sus representantes fueron recibidos por el presidente de Feve. En el encuentro, celebrado en la subdelegación del Gobierno en Bilbao, Ángel Villalba les trasladó un estudio de viabilidad, encargado a la empresa de ingeniería Ineco, con varias alternativas.
Tras meses de incertidumbre, en los que la falta de comunicación por parte de la compañía ferroviaria llevó a la asociación vecinal a perder la paciencia, parece que el proyecto, de «vital importancia» para Feve, se ha relanzado definitivamente. A falta de concretar el plan definitivo y de conocer el grado de implicación del resto de instituciones, Villalba se atrevió incluso a situar el inicio de las obras «en el primer trimestre de 2012».
Antes, Zorroza tendrá que dar su punto de vista. La junta directiva de la asociación tiene previsto reunirse el próximo miércoles para analizar el informe recibido hoy, y días después convocar una asamblea en el barrio para trasladar toda la información a los vecinos. El Ayuntamiento es el otro agente implicado en este proceso, por lo que Feve también le entregará el mismo estudio. Según las previsiones de la empresa pública de transporte, «en 15 o 20 días, todos estaremos en condiciones de saber cuál es la posibilidad que más interesa». El siguiente paso será convertir el estudio en proyecto constructivo, algo que puede tardar alrededor de un mes.
En un primer análisis, la opción que más convence a la asociación vecinal conlleva un presupuesto de unos 56 millones de euros, de los cuales cerca de 33 se comprometería a abonar Feve -ya ha reservado «entre 8 y 10 millones para hacer frente a la obra»-, según informaron los representantes del barrio de Zorroza. De ahí que los vecinos solicitaran el apoyo económico del resto de las instituciones, «al igual que hicieron en el soterramiento de Basurto, en el de Irala y en la Línea 3 del Metro». En relación a la influencia que puede tener el 20-N en el proyecto, Fernando Ramos dejó claro que lo que quiere el barrio son «soluciones, gobierne quien gobierne».
Al margen de cómo discurran los acontecimientos, los vecinos valoraron como «positiva» la reunión, a la que también asistieron el subdelegado del Gobierno en Euskadi, Mikel Cabieces, y el concejal socialista en el Ayuntamiento de Bilbao Txema Oleaga. Al ambiente de armonía quiso sumarse el propio Villalba, al asumir como propio ese «déficit de interlocución» con los ciudadanos, justificándolo por la celebración de las pasadas elecciones municipales y la convocatoria de las generales.