Cualquier edificio se levanta desde los cimientos, los pilares que deben sujetar el armazón de todo proyecto. También en fútbol. Así lo entiende José Carlos Granero, que se ha encontrado un equipo resquebrajado y lo quiere renovar desde la base. El técnico levantino quiere asentar sus ideas en esos conceptos básicos que en la teoría se antojan asumidos por cualquier jugador profesional pero que la práctica deja tantas veces en entredicho. Esos automatismos que generan confianza en el colectivo y, sobre todo, pretenden evitar errores infantiles que cuesten puntos.
Y en ello lleva incidiendo toda la semana. También ayer, con especial hincapié en el trabajo defensivo. Posicionamiento, repliegue, estrategia en contra... «Un central no puede reventar todo el equipo», dijo a sus zagueros, a los que machacó también con la salida del balón. «Si se puede hacer jugando, bien; si no, balón largo y se acabaron los problemas». Tampoco se libraron los delanteros ni los extremos, sobre quienes recae la responsabilidad de que el equipo no se parta.
Entrenamientos de pretemporada con la Liga empezada, 'EGB' futbolístico, lecciones de repaso. «A veces viene bien refrescar un poquito esas ideas, volver al abecedario, empezar de cero y coger esos conceptos», asume Asier Salcedo, uno de los veteranos. La plantilla acata de buen grado estos ejercicios de memoria balompédica.
«Ha venido con las ideas muy claras y lo que está intentando es transmitirlas al grupo. Y nosotros tenemos que captarlas lo antes posible para que el domingo -mañana- se vea reflejado algo de lo que quiere el míster», precisa el vitoriano, a quien Granero parece tener definitivamente como lateral izquierdo. En esa posición podría ser una de las novedades en La Nueva Balastera. De presencia intermitente con De la Fuente, es uno de esos futbolistas que reabren su lucha por ganarse la confianza del nuevo técnico.
«Está claro que cuando hay un cambio de entrenador a la gente que viene disputando menos minutos se le abre una ventana, pero yo soy de los que pienso que esos minutos hay que ganárselos entrenando esté un técnico u otro. Si no entrenas bien o no haces las cosas que te piden, es difícil que puedas tener minutos, el trabajo del día a día es lo que te pone en tu sitio», reflexiona.
Las apreciaciones de Rangel
Nueva etapa, nuevos aires, nuevos conceptos, aunque estos sean casi tan viejos como el fútbol moderno. Colocación, orden, cero pérdidas... Son premisas insistentes de Granero, que ayer aprovechó la habitual suave sesión de los viernes, algo más larga de lo acostumbrado, para trabajar el aspecto táctico y estratégico. Primero en la sala de vídeo y luego en el campo, donde insistió en el 4-4-2 de sus dos primeras jornadas de trabajo.
Comunicativo, en permanente contacto con sus jugadores, recalcando ese abc del fútbol en un ambiente participativo. Y ahí destacó la voz de Rangel, la misma que manda sin parar en los partidos, para formular apreciaciones bien acogidas por el técnico. Como la necesaria comunicación con los delanteros en los saques de portería, para que todo el equipo sepa dónde y quién va a buscar el balón.