La izquierda abertzale pidió ayer, a su manera, que ETA declare su final. No fue una solicitud directa, sino que la antigua Batasuna aprovechó la 'percha' de la Conferencia de Paz celebrada el lunes en San Sebastián. En una comparecencia que este sector político había calificado de «solemne», una representación de históricos dirigentes de este colectivo, encabezados por el exmahaikide Rufi Etxeberria, subrayó su «total y decidido apoyo a todas las conclusiones» de la declaración leída en el Palacio de Aiete por el exprimer ministro de Irlanda Bertie Ahern.
El documento hace en el primero de sus cinco puntos un llamamiento a la organización terrorista para que declare el «cese definitivo de la actividad armada». En los otros cuatro, los exlíderes internacionales encabezados por Kofi Annan pedían gestos a los gobiernos francés y español y reconocimiento a «todas» las víctimas, así como sugerían la constitución de una mesa de partidos y una consulta popular.
Etxeberria aprovechó esta declaración de los exmandatarios internacionales para efectuar su petición a ETA, en un estudiado discurso que tiene mucho de mensaje interno a sus bases. Manifestó el respaldo firme de la izquierda abertzale a «todos y cada uno de los puntos» aprobados. Una forma de decirle a la banda terrorista que la antigua Batasuna también le exige su «cese definitivo». El portavoz independentista se vio, no obstante, obligado a especificar un poco más su posición en el turno de preguntas, en el que reconoció que los periodistas no se equivocaban si interpretaban sus palabras como una solicitud expresa a ETA para que anuncie en los próximos días su final.
El nuevo paso de este colectivo político no estuvo exento de una escenificación propia para la ocasión. Etxeberria leyó el documento en castellano, después de que Maribi Ugarteburu lo hubiera hecho en euskera. Junto a ellos, significativos miembros del movimiento, como Jone Goirizelaia, Joseba Permach, Eugenio Etxebeste 'Antxon' o Jon Agirre Agiriano, expreso de ETA que firmó hace unas semanas la Declaración de Gernika en nombre de los reclusos de la banda.
El dirigente independentista se felicitó por la celebración de la Conferencia de Paz, que calificó de «hito histórico», y tildó de «plenamente acertado» el análisis que los promotores de ese acto recogieron en sus conclusiones finales. Etxeberria agradeció el trabajo de los exlíderes internacionales y subrayó que, en su opinión, ha quedado «bien a las claras» que en Euskadi existe «un conflicto político» -expresión que repitió en numerosas ocasiones durante su comparecencia-, que es «anterior» al nacimiento de ETA y que requiere de una solución «también política», en la que se resuelvan las «causas y consecuencias».
Todos «ganadores»
La izquierda abertzale aboga, en este sentido, por abrir un «nuevo escenario», sin vencedores ni vencidos y donde «todos» se sientan como «ganadores». Un proceso en el que se impulse un «diálogo multilateral» en el que participen «todas las culturas políticas» de este país, en alusión al PNV, al PSE y al PP. Etxeberria se refirió, sin citarlos, a los populares cuando lamentó las «ausencias injustificadas» de la Conferencia de Paz. De hecho pidió al resto de formaciones políticas «arrimar el hombro» para buscar una «solución definitiva al conflicto político». «Estamos hablando -insistió- de democracia y nada más».
La comparecencia no estuvo exenta de cierta tensión. El momento más evidente, cuando una periodista preguntó a Etxeberria por qué no se habían atrevido a dar ese paso hace cuatro años, cuando eran legales y tenían representación en el Parlamento. Su respuesta, cortante: «¿Hay más preguntas? ¿No? Eskerrik asko».