La última parada del ascensor de Latiorro, registrada el viernes, que provocó que una persona estuviera encerrada durante media hora, ha impulsado al Ayuntamiento a solicitar información a la empresa encargada del mantenimiento del equipo, Thyssenkrupp. Se trata de «conocer las causas de la avería y el número de actuaciones de este tipo que se han realizado», según explicó el responsable del Departamento de Obras, Koldo Zabala. «Ha habido dos paradas en poco más de un mes, pero desconocemos si ha habido otras o si esto es normal. Por eso, hemos pedido hoy mismo -por ayer- un informe a la empresa para que nos den los detalles».
Con el estudio en la mano, el Ayuntamiento decidirá si revisa el contrato de mantenimiento que adjudicó a la empresa o aplica sanciones porque desde entonces se han producido varios fallos. Esa es una posibilidad que ya exploró el Ayuntamiento en septiembre, después de que el elevador permaneciera parado durante casi dos meses.
Un portavoz de la empresa explicó a EL CORREO que «la avería se produjo por el desajuste de una pequeña pieza -una espadaña- que está en contacto con las ruedas de subida y bajada. Eso provocó la parada». La reparación se resolvió en el plazo de media hora, que fue el tiempo que tardó el técnico más cercano en desplazarse hasta Llodio y liberar a la persona encerrada. «Creemos que hemos tenido una buena capacidad de respuesta», indicaron las mismas fuentes, que aseguraron que «el equipo de Latiorro está entre nuestras prioridades, dados los problemas que ha presentado». El portavoz descartó que las averías producidas hasta ahora estén relacionadas, ya que, explicó, «entran dentro de lo normal», aunque se mostraron muy disgustados con los problemas que se presentan en el caso del de Latiorro.
Desde abril
El ascensor entró en funcionamiento el día 1 de abril. En Semana Santa, entre el 15 de abril y el 2 de mayo, estuvo parado como consecuencia de un fallo electrónico. La avería se reparó de forma provisional, aunque quedó limitado a 400 kilos de capacidad máxima. A partir de entonces, las puertas de acceso lucieron un cartel en el que se advertía que se realizaban tareas de mantenimiento, pero volvió a pararse entre el 26 de julio y el 20 se septiembre. Como consecuencia de esta avería y de la imposibilidad de encontrar el circuito electrónico que había que sustituir para volver a recuperar la operatividad del equipo, la empresa optó por cambiar toda la maquinaria de elevacióno. Asumió el coste en su integridad, que supera los 5.000 euros,
El mantenimiento de los ascensores lo realiza desde primeros de abril la firma Thyssenkrupp. El coste del contrato es de 16.000 euros cada ejercicio y tiene una duración de cuatro años, que podría prorrogarse otros dos más. Todos los ascensores deben ser revisados cada seis meses y, además, el contrato obliga a la prestación de un servicio continuado durante las 24 horas del día.
Los vecinos han mostrado su malestar por los problemas del elevador, que se han sumado en varias ocasiones a la mala utilización de las escaleras mecánicas. En este caso, es habitual que los usuarios pulsen el botón de parada de emergencia y obliguen a los servicios de mantenimiento a trasladarse hasta Latiorro.