El Bilbao Athletic logró ayer un punto valioso en casa del Osasuna Promesas. A pesar de que en la primera parte los 'cachorros' fueron mejores, Osasuna Promesas mereció llevarse el partido por su excelente segunda parte. Una vez más, el balón parado fue el mejor aliado del Bilbao Athletic, en el que volvió a marcar Ibai Gómez, que intercala la primera plantilla con el grupo de Cuco Ziganda, que ayer no pudo traerse el triunfo en su regreso a Tajonar.
El choque no pudo comenzar mejor para los intereses bilbaínos. En apenas diez minutos, los 'cachorros' habían conseguido adelantarse. Como sucediera en jornadas anteriores, las jugadas a balón parado fueron su aliado. Y en este tipo de jugadas, la magia de Ibai Gómez nunca se esfuma. El extremo adquirió el papel de actor principal y sacó, una vez más, a relucir su calidad en los lanzamientos de falta. El de Santutxu, que firmó su cuarto tanto del curso, se sacó un disparo magistral, colocando el balón junto al póster izquierdo, allá donde el portero no podía llegar.
A partir de ahí, el filial bajó por momentos los brazos y cedió la posesión del balón al conjunto local. Así, llegó un gran tiro de Castiella, que tras internarse verticalmente, disparó desde 30 metros de distancia de la portería. El chut, raso, alcanzó mucha velocidad y casi sorprendió a Serantes.
Regresa Galarreta
Sin embargo, era el Bilbao Athletic el que con su fútbol vertiginoso de banda creaba más peligro. Sobre todo por banda izquierda, donde Galán e Ibai se compenetraban a la perfección. También destacó la labor de Ruiz de Galarreta, que volvía al 'once'.
La segunda parte comenzó con un Osasuna que buscaba el empate a toda costa, y con un Bilbao Athletic que se olvidó del balón. Los jugadores del Promesas bombardearon a Serantes con tiros desde fuera del área, aunque sin resultado alguno. El gol del empate llegó desde los once metros. Lo materializó Roberto Torres tras unas manos de Albisua. Pudo ser aún peor, ya que cinco minutos después Osasuna dispuso de una oportunidad difícil de fallar. Manuel, solo en el área pequeña, remató de cabeza un preciso centro de Carnicer, pero el balón se fue sorprendentemente alto. Al final, con uno menos por expulsión de Albisua por doble amarilla, los rojiblancos se dedicaron a resistir en el encuentro para sumar un punto.