El Departamento de Cultura mantendrá la «línea de trabajo» abierta en las últimas semanas para lograr la reapertura de Chillida-Leku y espera contar con el respaldo de la Diputación de Gipuzkoa, pese al ultimátum lanzado por la familia del escultor a través de una carta enviada al Parlamento vasco. En la misiva, los herederos marcan un plazo de seis meses para que las administraciones públicas les trasladen su «interés y voluntad de buscar» un acuerdo, siempre que se respeten las condiciones marcadas por ellos desde el inicio de este proceso.
Al estar dirigida a los parlamentarios que la pasada semana visitaron el recinto de Hernani, el Gobierno vasco «no toma en cuenta» la carta y sigue adelante con su propuesta de subvencionar «en parte» el déficit estructural que generaba el museo cada ejercicio, con lo que la familia podría afrontar su reapertura. «Confiamos en que la Diputación de Gipuzkoa se sume a este proyecto y, en cuanto tengamos su visto bueno, trasladaremos la propuesta a la familia», explicó el viceconsejero de Cultura, Antonio Rivera.
Los Chillida dan a la Comisión de Cultura del Parlamento autónomo seis meses de plazo para que responda a su propuesta de acuerdo en torno a la viabilidad del museo de Hernani sobre las bases, ya reiteradas, de respeto a su carácter monográfico, unidad permanente de la colección y responsabilidad sobre el legado del escultor. Los herederos de Eduardo Chillida rechazan «un apoyo puntual» o un «apaño en forma de subvenciones», en la línea de las últimas opciones que barajaban las instituciones implicadas.
En una nota firmada por Ignacio y Luis Chillida y remitida a los miembros de la citada comisión, los herederos reiteran que buscan «un futuro» para el centro y preguntan a los parlamentarios si «creen ustedes de verdad que hay interés y voluntad de buscar ese futuro». El comunicado señala que «si la respuesta es afirmativa, proponemos (...) que un grupo profesional y experimentado redacte, blanco sobre negro, y con toda claridad, el acuerdo de futuro para Chillida-Leku. Si la respuesta es negativa -continuaba la nota- terminaremos con este calvario para la familia (...) y nosotros tomaremos las decisiones que consideremos mejor para el legado de Eduardo Chillida».