Las formaciones municipales pusieron ayer sus ojos en varios solares de la ciudad que permanecen «abandonados» y en un estado «mejorable» para una ciudad que en unos meses presumirá de Green Capital europea. La concejala de Bildu Ane Aristi se hizo eco de las denuncias vecinales y lamentó el aspecto que luce la rosaleda del parque de Arriaga desde que se 'reservó' este espacio para levantar la estación de autobuses y que, tras el acuerdo de PP y la coalición para trasladar la terminal a la plaza de Euskaltzaindia, no ha mejorado. Mariano, uno de los residentes de la zona, recuerda sentado en un banco sus tiempos de gloria. «Hace unos años daba gusto verla, había rosales, estaba todo limpio, con buenos bancos... Pero ahora faltan la mitad, y las flores han desaparecido, está todo seco y abandonado, muy pobre», evoca antes de reclamar que se «devuelva la vida» al recinto.
El paisaje avergüenza también a los ciudadanos de otros barrios, como Luisa, que suele frecuentar con su perro diferentes parques vitorianos y se queja del estado de la antigua rosaleda del de Arriaga. «Es deprimente, esto no lo ves en el resto», asegura. «Pero lleva ya mucho tiempo así de abandonada, lo de que se dejó así por la construcción de la estación es una excusa, ya desde antes estaba seca», añade un tanto escéptica ante una posible solución por parte del Ayuntamiento.
Y el Consistorio parece decidido a arreglar la zona, según adelantó ayer la concejala de Espacio Público, Leticia Comerón. «La mejora de este jardín comenzará esta misma semana», anunció. La intervención consistirá, primero, en el picado de la zona para que la capa de tierra pueda ser más profunda -así, la vegetación 'agarrará' mejor- y continuará por su relleno, la instalación de un sistema de riego automático y la plantación de los rosales. Además, «se va a trabajar en una siembra en el entorno, porque se había perdido mucho verde», añadió.
«Recepción parcial»
Pero la oposición no solo criticó ayer la imagen que arroja este rincón de Arriaga. Gorka Urtaran, concejal del PNV, se fijó también en varias parcelas del sector 10 de Salburua, denominado Izarra, que, a su juicio, no presentan el mejor estado de «limpieza y mantenimiento». El responsable de Urbanismo, Miguel Garnica se escudó, en este caso, en que este entorno se encuentra aún «sin recepcionar» por parte del Consistorio pues el objetivo es hacerse cargo de él «en condiciones».
El edil socialista Juan Carlos Alonso rebatió este argumento y defendió que, como se les expuso en el último consejo de Ensanche 21, el Ayuntamiento «ha realizado ya la recepción parcial de las zonas verdes» de este sector, así como de su tráfico o alumbrado y que, por tanto, Urbanismo es hoy responsable de su mantenimiento.