Ha dejado atrás sus vergüenzas y complejos de hermana pobre. Del brazo de un acompañante rico, rico y con fundamento, el sábado será la reina de la fiesta. La cenicienta de este cuento tiene apellido babazorro y se hace llamar patata. Un grupo de inquietos amantes de la gastronomía quiere sacarla del anonimato y colocarla a ella y al resto de productos del campo en el lugar que merecen. Para ello, organizan el I Campeonato Mundial de Patatas con Chorizo, en Ali.
«¿Por qué los alaveses no podemos hacer un campeonato gastronómico en condiciones y fomentamos los productos de la tierra? Cuando competimos con los guipuzcoanos, no hacemos el ridículo. Sin embargo no se nos conoce». Este comentario era habitual entre las conversaciones de los miembros de la sociedad Eskola Zaharra de Ali. Hace unos cuantos meses, comenzaron a convertir esa inquietud en ideas que hoy mismo se van a plasmar en el inicio de una semana gastronómica, cuyo colofón llegará el sábado con el concurso.
Este orgullo es el denominador común de los 35 miembros del txoko Eskola Zaharra, de Ali. «Somos un grupo de amigos del pueblo y algunos blusas veteranos de Okerrak. Era siempre la misma historia. En Álava, tenemos muy buenos cocineros, restaurantes, pintxos, sociedades gastronómicas y, por supuesto, materia prima. Sin embargo, siempre ibamos fuera a concursar. ¿Y aquí por qué no? Al final, nos hemos decidido y todos nos hemos volcado en la iniciativa», explica su portavoz, Juantxo del Olmo.
Treinta colectivos han respondido a esta llamada y pugnarán por alzarse con el primer premio de este campeonato. Llegan de Burgos, Nájera, Tolosa, Ibarra, Gernika o Llodio. La asociación quiere demostrar que Álava no es la hermana pobre de la gastronomía vasca. Y a las pruebas se remiten. «El domingo quedamos en segundo lugar en el Campeonato de Piperrada de Ibarra, en Tolosa», reivindican.
Patatero de honor
Para el concurso de este sábado, la patata es el ingrediente obligado «porque no hay nada más alavés». Será ecológica donada por el agricultor de Heredia, Adolfo Beltrán de Guevara. Los siguientes ingredientes son el chorizo, la sal de Salinas de Añana y el aceite de Rioja alavesa. Los participantes tendrán dos horas para preparar el plato. «Tenía que ser algo muy nuestro y fácil de hacer para que todo el mundo se animara y pudiera participar». Por eso han tildado al campeonato de «mundial».
La guinda al certamen tendrá un toque entrañable ya que Eskola Zaharra ha creado un premio especial. «Como broche final, haremos entrega de un trofeo al que será nuestro patatero de honor».
El campeonato será el colofón a una semana «volcada en reivindicar las bondades del campo alavés», indica Alberto López de Ipiña, presidente de la asociación Slow Food de Álava. En términos culinarios, los entremeses llegarán hoy mismo con un laboratorio slow food dedicado a la historia de la sal en Eskola Zaharra. Mañana, los cocineros Luis Angel Plágaro y Juan Gil Ruiz serán los encargados de seguir aliñando la semana con productos de sello alavés. Un día después, la jornada consistirá en una charla y cata de iniciación en vinos alaveses. El sábado habrá degustación de patatas con chorizo, exposición de coches clásicos, danza, música coral, hinchables, bolos y herri kirolak.