En medio de un panorama económico todavía desolador en la mayoría de los sectores productivos aún pueden encontrarse empresas que, además de contener los embates de la crisis, consiguen aprovechar las oportunidades que surgen para seguir creciendo. Manufacturas Eléctricas S.A. (MESA), dedicada al diseño y fabricación de equipos de distribución y transporte de energía eléctrica para media y alta tensión, es una de ellas. Desde que hace un año esta compañía vizcaína pusiera en marcha su nueva planta en Mungia -que en plena crisis requirió una inversión de 25 millones de euros- ha incrementado su plantilla de 320 a 365 trabajadores y espera cerrar el presente ejercicio con una facturación entorno a los 90 millones de euros, lo que supondría un incremento del 7% sobre la obtenida el año pasado.
Según explica su director general, Abdón Quecedo, la buena marcha de la empresa se debe, principalmente, a dos factores: la inversión en proyectos de I+D y la apuesta por una cada vez mayor presencia en los mercados exteriores dada la parálisis que sufre la demanda nacional.
Respecto al primero, MESA destina alrededor del 4% de su facturación y el 10% de su plantilla a I+D, mientras que en el grupo multinacional francés Schneider del que forma parte, la media del personal dedicado a esta tarea es del 7%. En este sentido, Quecedo hace hincapié en que en su empresa se aporta otro valor añadido más al trabajo. «Aquí hacemos I+D+P, de Pasión», afirma.
En cuanto a la cada vez mayor expansión internacional de su negocio, la planta de Mungia espera exportar este año entorno al 40% de su producción, en la que los equipos para la energía eólica tienen un importante peso. De hecho, más del 10% de los aerogeneradores instalados en todo el mundo -y el 70% de los de España- están equipados con celdas de distribución diseñadas y fabricadas por esta compañía.
«Ahora estamos entregando los equipos para el mayor parque eólico del mundo, que se está levantando en Oregón (EE UU), con una potencia equivalente a unos 950 MW, que es prácticamente como una central nuclear», señala su director general. Un pedido por valor de unos siete millones de euros. «Somos los únicos fabricantes que hemos adaptado equipos europeos, diseñados y fabricados aquí a la compleja normativa estadounidense», afirma el ejecutivo.
En cuanto al mercado interior, MESA ha podido mantener su cifra de negocio gracias a un contrato de 35 millones de euros firmado con Adif, la empresa nacional gestora de las infraestructuras ferroviarias, para el suministro de todos los equipos que alimentan las líneas de alta velocidad que se construyan en España hasta el año 2015. También las eléctricas Endesa e Hidrocantábrico han adjudicado a la empresa vizcaína importantes contratos para sus subestaciones eléctricas.
En el 'Top 5'
Todo ello ha llevado a la planta vizcaína al 'Top 5' en el ranking de eficiencia de las 205 factorías que el Grupo Schneider tiene repartidas por todo el mundo -74 de ellas en Europa, nueve en España-, según señala, con orgullo, Quecedo.
El responsable de la compañía también se muestra «relativamente optimista» sobre las perspectivas para el próximo año. Y destaca, sobre todo, una «muy buena oportunidad que vamos a tener aquí mismo, el proyecto de 'smart grid' -redes de distribución y medidores inteligentes de energía eléctrica- para Vizcaya». Un proyecto que, con una inversión inicial prevista de 60 millones de euros y liderado por Iberdrola junto al EVE del Gobierno vasco, es pionero a nivel mundial.
En él, MESA quiere participar en sus tres principales ámbitos: los equipos que alimentan la subestación, los centros de transformación y la distribución aérea. «La primera adjudicación que se ha hecho ha sido para los equipos de distribución aérea, donde somos los adjudicatarios mayoritarios con un 65% del total, y para algunos equipos, incluso suministradores únicos».
En cualquier caso, el futuro de la empresa vizcaína sigue pasando por la internacionalización. «Aprovechamos todas las oportunidades que surjan allá donde sea, en EE UU, en Nueva Caledonia o en Cabo Verde», manifiesta Quecedo, sin descuidar, claro está, el mercado interior para el que ya tienen adjudicaciones como los sistemas de suministro eléctrico para el metro de Málaga o para el aeropuerto de Valencia.