El fin de semana arrancó trágico en las carreteras vascas. Un hombre de 36 años, nacionalidad rumana y residente en Bilbao, cuyas iniciales son G.O., falleció ayer por la mañana en la autovía de Altube, a dos kilómetros del peaje de la AP-68 en dirección a la capital vizcaína. La víctima, por razones que se ignoran, bajó de su coche y fue arrollada por un vehículo que luego se dio a la fuga. La Ertzaintza investiga las causas del siniestro y está tratando de identificar al turismo implicado, que podría tener daños en su lateral derecho, según informó el Departamento de Interior.
Los hechos ocurrieron sobre las seis menos diez de la madrugada en el kilómetro 20,5 la carretera N-622, en el municipio alavés de Zuia, muy cerca del desvío hacia el puerto viejo de Altube y la carretera hacia Amurrio y Llodio. Fue el teléfono de emergencias SOS Deiak-112 quién recibió el aviso de un posible atropello. Inmediatamente se desplazaron al lugar una ambulancia y agentes de tráfico de la Ertzaintza. Cuando llegaron se encontraron a la persona atropellada inconsciente, y nada pudieron hacer para salvarle la vida. Después de que un médico certificara el fallecimiento en el lugar del suceso, el cadáver fue trasladado al Servicio de Patología Forense de Vitoria. La Policía vasca ha abierto una investigación para tratar de esclarecer lo ocurrido.
Información al 945285400
Fuentes policiales señalan que, con toda probabilidad, la víctima conducía su turismo cuando, por razones que aún se desconocen, lo estacionó arcén. Al salir fue arrollado por otro coche cuyo conductor ni siquiera se detuvo para auxiliar al atropellado.
La Ertzaintza trabaja para identificar al vehículo implicado, el cual tendría daños en su lateral derecho y solicitan que si alguna persona tuviera algún dato sobre él o fue testigo de lo ocurrido, puede comunicarlo al número de teléfono 945 28 54 00, perteneciente a la Unidad de Tráfico de Álava.
El causante del accidente podría ser culpable de un delito de omisión del deber de socorro, tipificado en el artículo 195 del Código Penal. En él se establece una pena de seis a 18 meses, que puede incrementarse hasta los cuatro años en caso de que el accidente se debiese a una imprudencia de quien se ha escapado.
Esconder otro delito
Se trata de una regulación controvertida porque, a juicio de muchos expertos, darse a la fuga en un accidente de circulación sale demasiado 'barato'. Por lo general, quien tiene este indigno comportamiento lo hace para esconder una conducta ilegal y no ser sorprendido por la Policía por conducir bebido o drogado, sin carné o con él suspendido, o sin seguro obligatorio.
Han sido varios los casos en Euskadi donde se ha acabado localizando al conductor que, tras haber causado un accidente, se dio a la fuga. Ocurrió a finales de 2009 en Berango, donde un joven de 25 años que triplicaba la tasa de alcohol había dejado tras sí tres heridos antes de escapar. Se le localizó en casa de un familiar. El año pasado ocurrió algo parecido en Galdakano, donde la colaboración ciudadana hizo posible identificar el vehículo que había arrollado a una madre y su hijo. Sin embargo, en ambos casos el siniestro se produjo en un entorno urbano, lo que facilitó la aparición de testigos.
Otro trágico antecedente tuvo lugar hace poco más de un mes en la A-8 a su paso por Basurto. Tras sufrir un accidente, un policía municipal de Bilbao salió de su vehículo y fue arrollado por otro turismo. No se dio a la fuga, pero el agente perdió la vida.
Por su parte, el último siniestro mortal que ocurrió en las carreteras alavesas tuvo lugar en el término municipal de Labastida, en el mes de mayo, cuando la lluvia y un pavimento mojado complicaban la conducción. Un varón de 56 años murió arrollado por un camión que, tras hacer la tijera, invadió su carril.