Inspirado en los encuentros que protagonizan los políticos y los ciudadanos en los ayuntamientos, Barack Obama recreó ayer el mismo ambiente pero, por primera vez en la historia del país, en un escenario virtual. Una vez más, Twitter ha sido la herramienta empleada por el jefe de la Casa Blanca para dirigirse a sus votantes, aunque en esta ocasión los ciudadanos norteamericanos tuvieron la oportunidad de presentar en directo al gobernante de los Estados Unidos sus inquietudes y recibir una respuesta inmediata por la web. «Seré el primer presidente en tuitear», afirmó en tono jocoso el mandatario al iniciar su particular entrevista. «Son solo 140 caracteres», le reconfortó el moderador del evento y también fundador y director de la red social, Jack Dorsey.
Casi tres años después de que el líder demócrata proclamara en Twitter su victoria electoral, Obama se reencontró con una plataforma que, en opinión de expertos y analistas, resultó determinante para alcanzar el sillón presidencial. Puede que con el objetivo de emular un triunfo de igual calado en unos momentos en los que lucha por la reelección, el mandatario eligiera igual puesta en escena para convencer a sus votantes con una intervención centrada en la economía, el empleo, la reforma migratoria, la educación y el desarrollo tecnológico.
«Hemos entrado en una era de información diferente. Ya no es suficiente depender de los medios tradicionales», explicó, antes de la comparecencia del jefe de la Casa Blanca, su asesor de comunicación, Dan Pfeiffer, quien argumentó que la última estrategia de Obama responde a la necesidad de conseguir un diálogo más directo y «una interacción más productiva» con el pueblo norteamericano.
«Aclarar las prioridades»
«¿Qué error cometiste al gestionar la recesión económica?», preguntó para arrancar con el debate un usuario de Twitter. El presidente le confesó que no explicó bien la magnitud de la recuperación ni el tiempo que Estados Unidos tardaría en alcanzarla. En ese sentido, hizo hincapié en la actual situación de vulnerabilidad del sistema financiero, respecto a lo cual mostró su confianza en que el Congreso y el Gobierno puedan llegar a un acuerdo para elevar el límite del déficit en «una o dos semanas». De lo contrario, advirtió, la economía podría caer en una otra recesión.
«Nunca, en toda nuestra historia, hemos dejado de pagar nuestra deuda», afirmó con contundencia Obama, al tiempo que subrayó que «ese límite de gasto no podría utilizarse como arma apuntando a la cabeza de los norteamericanos». «Tenemos que aclarar nuestras prioridades. Es importante apoyar a los negocios, mantener bajos los impuestos e impulsar la educación. Debemos que contratar más profesores», añadió.
El presidente aprovechó esa misma línea para pedir una vez más la reforma del sistema migratorio. «Nuestro sistema de inmigración no funciona. Hay mucha gente incumpliendo la ley, pero no facilitamos la entrada a extranjeros con talento. Siempre que hemos invertido en educación, lo hemos cobrado con creces», aseguró.
Al ser cuestionado por poner fin a los proyectos de exploración espacial de la NASA, el mandatario explicó que sigue apoyándolos, pero «en vez de seguir haciendo lo mismo, deberíamos invertir en avances tecnológicos con otro horizonte». «¿Cuándo vamos a apoyar a las tropas reduciendo nuestra dependencia del petróleo?», le interpeló otro usuario. Obama compartió la opinión de su comunicador y, en ese sentido, lamentó «la falta de urgencia» por parte del Congreso. Al finalizar su entrevista, el presidente dio las gracias a los tuiteros, no sin antes bromear con la dificultad de resumir sus respuestas en 140 caracteres: «Ha sido divertido».