Colgar el cartel de intransferible a cualquier jugador azulgrana es poco menos que una temeridad, y más en temporada estival. Como club históricamente vendedor, el Baskonia siempre está dispuesto a escuchar ofertas por cualquiera de sus piezas más cotizadas. Sin embargo, tampoco la entidad que preside Josean Querejeta está decidida a reducir el potencial de su equipo por un puñado de euros. Está claro que a ciertas propuestas no se puede dar la negativa por respuesta. Pero cuando se trata de ciertos jugadores el ofrecimiento debe ser muy suculento para que el Caja Laboral abra la puerta de salida.
Son los casos de Marcelinho Huertas, Fernando San Emeterio y Mirza Teletovic. Para ver a cualquiera de ellos vestir una camiseta que no fuera la azulgrana la próxima temporada debería llegar una oferta monumental a las oficinas baskonistas. Poco menos que fuera de mercado, según los parámetros que se manejan hoy en día en el mercado europeo, donde todo apunta a la contención de gasto. El club vitoriano incluye a esta terna entre los menos proclives a ser protagonistas de la tradicional operación salida, en la que actualmente se encuentra embarcado Stanko Barac.
Los tres forman el núcleo duro de futuro, la garantía de que el Baskonia podrá seguir siendo un equipo competitivo. Y lo son tanto por calidad como por grado de identificación con los valores azulgrana. No en balde cualquiera de ellos hace del Caja Laboral un equipo reconocible dentro de un baloncesto cada día más escaso de líderes.
Piezas básicas
Los demás jugadores con contrato que ahora engrosan el equipo de Ivanovic están sujetos a cualquier 'sorpresa' este verano. El problema es encontrar compradores para ciertos baloncestistas que no han terminado de explotar sus condiciones durante su etapa como baskonistas. Al fin y al cabo, tampoco es de extrañar que un club como el CSKA Moscú se propusiera comprar el contrato de Teletovic o Huertas.
El Caja Laboral dio la negativa por respuesta no sólo debido a lo insuficiente de la propuesta económica sino también porque se trata de dos piezas claves en los esquemas de Ivanovic para la próxima campaña. Además, en un mercado escaso en posiciones como la de base, siempre es recomendable salvaguardar a las piezas ya contrastadas.
En el caso del base paulista, el club continúa trabajando en la renovación de contrato hasta 2015 confiado en que el tiempo corre a su favor para alcanzar un acuerdo. Ahora mismo, Huertas es el primer timonel del Caja Laboral, el hombre destinado a llevar el peso de la dirección mientras el recién incorporado Thomas Heurtel crece a su sombra. Ante los posibles cantos de sirena que puedan llegar a los oídos de Huertas, el Baskonia está tranquilo. Además, hace semanas que el club comunicó a su agente que nada de movimientos en busca de un traspaso.