No podrá ser. El sueño de Elena Rosell de debutar en el Mundial de Moto2 se rompió a las 12:19 del mediodía de ayer, cuando sufrió una aparatosa caída en el segundo entrenamiento libre de la categoría mediana. La moto, la Suter de Julián Simón, quedó destrozada, los mecánicos no pudieron repararla a tiempo para salir al entrenamiento oficial, y Rosell no logró clasificarse para la carrera. La suerte dio la espalda a la valenciana, y el Gran Premio de Holanda, la gran oportunidad de su carrera, resultó un calvario. Y aún queda lo más duro: tener que ver la carrera desde el muro.
Rosell empezó el entrenamiento con precaución para ir mejorando poco a poco sus registros, tratando de acercarse al mínimo exigido para salir a carrera. Pero una caída a más de 180 kilómetros por hora truncó sus ilusiones. La moto regresó al box hecha trizas, mientras ella se iba entre lágrimas al centro médico del circuito a chequear su estado físico. Tras comprobar que no tenía nada roto, Elena trató de recomponerse anímicamente y recuperar fuerzas para el entrenamiento oficial, su última oportunidad, pero ni siquiera pudo volver a salir a pista: cuando los mecánicos del equipo Aspar, que trabajaron a contrarreloj y a destajo, tuvieron la moto a punto, pero a veinte minutos, la bandera de cuadros se puso a llover otra vez. Imposible lograr el tiempo mínimo con asfalto mojado. El resto había marcado sus registros en seco.
Con un disgusto enorme, las primeras palabras de la piloto de Manises fueron de gratitud: «Agradezco a todo el equipo el esfuerzo que ha hecho por tener la moto a punto». Pero no pudo evitar romper a llorar al repasar todo lo que le había sucedido en este GP de Holanda. «Se nos ha puesto todo en contra: la lluvia, la suspensión del entrenamiento del jueves, la falta de experiencia y al final, cuando ya teníamos la moto lista, se ha puesto llover otra vez», lamentó.
Con todo, Elena no se rinde. Convencida de que si hubiera podido hacer un entrenamiento normal, habría entrado en parrilla, aseguró: «Tengo nivel para estar aquí, y tarde o temprano volveré para demostrarlo». El equipo Aspar aún no ha comunicado si Rosell, que se irá de Holanda habiendo podido completar sólo dieciocho vueltas al circuito de Assen, estará la próxima semana en Mugello.
El día fue aciago en el equipo Aspar, donde se acumularon las desdichas: Nico Terol, líder del campeonato de 125, tampoco podrá disputar el gran premio. Se fracturó un hueso del dedo meñique de la mano derecha en el libre matinal, y se fue otra vez al suelo en el turno oficial, sufriendo una importante abrasión en la misma zona.
Efrén, sexto
Pero no todo fueron desgracias. El joven Maverick Viñales se alzó con la pole en el cuarto de litro. Efrén Vázquez, por su lado, marcó el sexto mejor tiempo de la caótica jornada. «Ha sido un caos general, así que el sexto puesto no es malo, afirmó el vizcaíno al término de la sesión. «Tenemos un buen ritmo y sabemos que en seco podemos ir rápido. De no haber sido por un par de errores puntuales podíamos haber rozado la primera fila. Estoy convencido de que mañana tendremos nuestras opciones. Eso sí, en caso de lluvia la carrera será una lotería», anticipó.
En Moto2, mientras tanto, Stefan Bradl encabezará la parrilla por sexta vez esta temporada.