Los presidentes de las tres cajas de ahorro vascas ya han acordado la fórmula que utilizarán para articular la fusión fría a través de un nuevo banco al que traspasarán todo su negocio financiero y la totalidad de sus participaciones. Mario Fernández (BBK), Carlos Zapatero (Vital) y Xabier Iturbe (Kutxa) también tienen muy avanzado el capítulo de la participación de cada institución en la nueva entidad, aunque todavía hay diferencias respecto al reparto del capital.
El esquema diseñado otorga un papel protagonista en la integración virtual al banco que pasará a ser propiedad de las tres cajas y que, como desveló este periódico la pasada semana, ya ha sido constituido por la BBK, que se encargó de solicitar la ficha bancaria al Banco de España para ganar tiempo. Según ha podido saber EL CORREO en fuentes conocedoras de la operación, la nueva entidad, que actualmente es propiedad al 100% de la institución vizcaína, adquirirá la totalidad del negocio y de las participaciones de las tres cajas, que se quedarán exclusivamente con la obra social. En función del acuerdo alcanzado, éstas recibirán a cambio una participación en el capital del nuevo banco, que será ampliamente controlado por la Bilbao Bizkaia Kutxa.
Es decir, la fórmula elegida plantea utilizar el banco constituido por la BBK para vehiculizar la operación. Será ese banco, que tendrá su sede en Bilbao y estará presidido por Mario Fernández, el que compre los activos de las entidades vizcaína, alavesa y guipuzcoana para, posteriormente, pasar a convertirse en propiedad de las tres cajas de ahorro.
Pero antes de proceder a ese paso, los presidentes deben cerrar de forma definitiva un pacto en torno a la participación que tendrán sus respectivas entidades en el capital de ese banco. Aunque se han producido notables acercamientos, todavía no se ha llegado a un acuerdo. De hecho, el capítulo de las participaciones podría estar generando, en su fase final, discrepancias entre los máximos responsables de las tres cajas vascas.
El informe de AFI
El punto de partida para concretar el paquete accionarial que la BBK, la Vital y la Kutxa tendrán del nuevo banco ha sido un informe elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) en el que se realiza una valoración de cada entidad.
La estimación efectuada por esa firma externa otorgaría a la Vital y a la Kutxa participaciones inferiores en el banco a las que estas reivindican. En concreto, la caja de ahorros alavesa aspiraba a controlar entre el 12% y el 13% del capital de la institución financiera a la que traspasará su activos. Un porcentaje inferior al 15% que se había pactado en el frustrado intento de fusión que en 2005 protagonizaron las cajas vascas.
En este sentido, tanto la BBK como el PNV de Bizkaia han sostenido que el reparto de poder se debería realizar en base a criterios de proporcionalidad; es decir, según lo que aporta cada caja. Sin embargo, finalmente se ha asumido que, además de los aspectos económicos, también se tendrán en cuenta otros de carácter cualitativo y político para de esta forma conciliar todas las sensibilidades territoriales.
Por debajo
Pues bien, pese a ello, medios conocedores de la operación consultados por este periódico aseguraron ayer que, frente a su pretensión inicial, la participación de la caja presidida por Carlos Zapatero se verá ostensiblemente reducida, para quedar fijada entre el 8,4% y el 9,6%.
Tras las conversaciones celebradas durante las últimas fechas, todo apunta a que la Vital sólo podrá aspirar a quedarse con aproximadamente un 9% del capital del banco a cambio de todo su negocio y de sus participaciones.
En lo que respecta a la Kutxa, la caja guipuzcoana mantendría también diferencias respecto al paquete accionarial que ostentará en el banco. Salvo cambios, sería notablemente inferior al más del 30% que reivindica la entidad presidida por Xabier Iturbe.
Así las cosas, los tres presidentes acelerarán las conversaciones para cerrar un acuerdo definitivo con el fin de que pueda ser aprobado por sus consejos de administración antes de que concluya junio. Es decir, la fecha límite para dar la preceptiva luz verde será el 30 de este mes.
Según los medios consultados, durante los próximos días Fernández, Zapatero e Iturbe volverán a reunirse para tratar de zanjar esta cuestión.
Consejos de administración
Mientras tanto, ayer fue un día frenético en la BBK. Por la mañana, la caja vizcaína celebró su consejo ordinario, en el que no se tomó ninguna decisión en torno a la fusión virtual. La sorpresa saltó cuando la entidad convocó horas después de forma sorpresiva y con carácter de urgencia un consejo extraordinario para exponer la situación creada. Anoche, la caja presida por Mario Fernández evitó realizar cualquier comentario respecto a la finalidad de esa segunda reunión de su órgano de gobierno.
Mientras, la Kutxa también reunió a su consejo ayer por la tarde para informarle sobre la marcha de las conversaciones. Ese sanedrín tampoco tomó ninguna decisión sobre la operación, pero acordó volver a reunirse el próximo día 30 para ratificar la fusión si previamente se alcanza un acuerdo en torno a las participaciones. También ese día la Vital tiene previsto celebrar un consejo ordinario que serviría para dar luz verde a la fusión fría.