El euskera gana terreno a pasos agigantados en el ámbito educativo, en Internet, en la edición de libros o en la Administración, pero mantiene su asignatura pendiente: el uso entre los ciudadanos para comunicarse. Esta es, a grandes rasgos, la fotografía resultante del informe sobre la evolución de la lengua vasca en los últimos 12 años, que ayer presentó en el Parlamento la consejera de Cultura, Blanca Urgell y la viceconsejera de Política Lingüística, Lurdes Auzmendi. «El euskera está fortaleciéndose en todos los sectores, si bien a distintos niveles y ritmos», precisó Urgell, que calificó el estudio de «hito» en la planificación y normalización de la lengua.
A través de un centenar de indicadores, el informe proporciona una «visión general» de la evolución experimentada en las dos últimas décadas por la lengua vasca. Uno de los campos donde se ha afianzado con mayor rotundidad es Internet y las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs). Tanto es así, que el empleo del euskera en este ámbito es considerablemente mayor que su utilización en la calle: casi un 22% frente al 15%, según detalló Lurdes Auzmendi ante la comisión de Cultura. Entre 1997 y 2006, la utilización del euskera entre los niños ha crecido cinco puntos (de 21 a 27%); entre los jóvenes, apenas dos puntos (de 14% al 16%), al igual que entre los adultos (12% a 14%).
El informe constata que cada vez hay más herramientas tecnológicas en lengua vasca y la globosfera es «bastante activa». En apenas diez años, el número de internautas euskaldunes se ha duplicado (de 100.000 a 200.000), similar al número que vascos que navegan en inglés. En la Wikipedia, se contabilizan ya 100.000 entradas en euskera, similar a los artículos disponibles en griego, lengua con más de 13 millones de hablantes.
2.400 libros al año
Otro ámbito en el que el euskera ha avanzado considerablemente en los últimos años es la edición de libros. En la actualidad, las editoriales publican unos 2.400 volúmenes en la lengua autóctona, el doble que hace diez años. A juicio de Auzmendi, se trata de un dato «muy llamativo», teniendo en cuenta que el número total de libros publicados en la comunidad autónoma ronda los 4.500.
En la Administración, el estudio confirma que el euskera está «muy presente a nivel de conocimiento», pero al igual que sucede a pie de calle «su uso no va parejo» al nivel de titulaciones lingüísticas obtenidas por los trabajadores. En este sentido, Urgell anunció que encargará un estudio comparativo del nivel de acreditación de perfiles y de las «necesidades comunicativas», con el fin de buscar medidas para «lograr un equilibrio entre ambos componentes».
El punto fuerte en el proceso de euskaldunización es, sin duda, el ámbito educativo. En Infantil y Primaria, el 90% de los alumnos estudia en modelo D (euskera) o B (bilingüe), cuando hace trece años rondaba el 54%. En ese mismo periodo, el porcentaje de alumnos que hizo la selectividad en euskera ha pasado del 25% al 60%. La «excepción» la protagoniza la FP: el pasado año, el 70% de los estudiantes de enseñanzas profesionales cursaban sus estudios en castellano.
Otro de los desafíos en la normalización lingüística es la empresa. Casi 25.000 trabajadores están en la actualidad inmersos en un plan de euskera subvencionado con fondos públicos. «Una de las claves radica en unir más estrechamente el mundo educativo y el empresarial», concluyó Auzmendi.