Los pronósticos se quedaron cortos. También se batió el récord de participación con 3.500 participantes, lo que convierte a la IV Carrera de la Mujer a su paso por Vitoria en la más numerosa de cuantas pruebas de atletismo se celebran en la ciudad. La marea rosa inundó la capital de su espíritu reivindicativo y solidario en contra del cáncer de mama. Mujeres de todo tipo y condición, desde profesionales del atletismo a abuelas que sólo podían andar y no habían corrido en la vida, pasando por niños en sillas y, cómo no, también hombres. Todos aportaron su gotita rosa a esta causa en mayúsculas.
Como María José, que se animó a correr junto con otras amigas y su hermana, afectada por la enfermedad. «Esta carrera ayuda a concienciarse de que (el cáncer) nos puede afectar a cualquiera», señalaba. «Te remueve la conciencia. ¿Por qué correr? Para que se nos oiga y se haga más visible esta enfermedad», explicaban en otro gran grupo.
El boca a boca también ayudó a cuajar este éxito. Muchas madres fueron acompañadas de sus niñas, como Irati, de 7 años, que tenía muy claro y repetía que iba a participar «en la carrera de las chicas». Ni la edad ni las circunstancias fueron obstáculo. Un grupo de donostiarras se acercaba a la salida minutos antes de las once. Entre ellas Nazareth, embarazada y a la que le quedan dos semanas para dar a luz. «Hemos venido porque el acto en sí nos parece importante, aunque el recorrido lo tengamos que hacer andando». Para Felisa y Mila, de 70 y 62 años, era su primera participación en la carrera. «Tenemos muchas ganas», confesaban.
María Jesús Expósito es una alavesa que lleva luchando contra el cáncer de mama desde hace una década. Tenía 36 años y una niña muy pequeña cuando se lo detectaron. Está operada de los dos pechos y ha tenido dos recaídas provocadas por metástasis de pleura y huesos. «Al principio la vida se te para. No entiendes nada. Lo más duro fue decírselo a mis padres. A partir de ahí, me dije 'voy a afrontarlo, a hacerme los tratamientos y a tener una actitud positiva'», narraba emocionada a EL CORREO.
Triunfo de Teresa Calvo
Por ser un ejemplo de superación y lucha, recibió ayer un homenaje y entregó a la Asociación Alavesa de Mujeres Mastectomizadas el cheque de los 3.500 euros recogidos en la carrera.
Teresa Calvo, atleta aragonesa residente en Vitoria, fue la vencedora de la prueba y recorrió los cinco kilómetros en 17 minutos y 10 segundos.