La sintonía entre Aralar y Bildu en Guipúzcoa es cada vez mayor. La coalición que forman la izquierda abertzale, EA y Alternatiba ha propuesto al partido de Patxi Zabaleta participar en la Mesa de las Juntas Generales mediante la cesión de uno de los dos puestos que están en sus manos. Pero el acuerdo iría más allá. El candidato de Bildu a diputado general de este territorio histórico, Martín Garitano, reveló el pasado domingo haber planteado la posibilidad de que ambos «colaboren en la gobernación» de Guipúzcoa, si bien no concretó cuál sería la fórmula. La invitación, nada desdeñable dado que Aralar solo obtuvo un juntero en la institución foral, lo que limita su labor de oposición, todavía no ha recibido respuesta oficial. Todo apunta, sin embargo, a que la formación abertzale podría finalmente decantarse por aceptar la oferta. «Es una propuesta sensata», reconoció ayer su vicecoordinador, Jon Abril.
Ambos partidos se reunirán de nuevo esta semana para tratar cerrar los acuerdos ya alcanzados en el ámbito municipal y avanzar la cuestión guipuzcoana. Aralar «posibilitará» que la coalición se haga con las alcaldías de aquellas localidades en las que la suma de las dos fuerzas alcance mayoría suficiente, ya sea mediante el voto a favor o la abstención. Es el caso, por ejemplo, de ayuntamientos como Zumaia, Getaria, Tolosa, Zarautz, Deba o Markina. En este último municipio, feudo tradicional del PNV, la formación jeltzale consiguió el pasado 22 de mayo mantener el mismo número de votos que en los anteriores comicios, pero la fuerte irrupción de Bildu trastocó sus aspiraciones continuistas. Ambos partidos disponen de cinco concejales, si bien el respaldo de Aralar a la coalición soberanista decantará la balanza hacia la izquierda abertzale.
Los de Zabaleta están dispuestos a hacer extensiva su colaboración al gobierno de Guipúzcoa. Sin embargo, prefieren no hacer pública su decision a la espera de conocer el resultado de la constitución de los ayuntamientos vascos, que se producirá este sábado. Tampoco descartan que el PNV -que ya ha confirmado la presentación de la candidatura de Markel Olano a diputado general-, pudiera cerrar un pacto con el PSE y el PP y hacerse con el control de la institución foral, lo que daría al traste con cualquier pacto con Bildu. Los jeltzales han dejado la 'pelota' en el tejado de los socialistas, que pese a haber advertido que no apoyarían a los nacionalistas si no alcanzaban un acuerdo global en el que se incluyera el Consistorio de San Sebastián, se verán inmersos en una encrucijada: claudicar ante el PNV o permitir la investidura de Garitano. Aralar deberá adoptar una decisión antes del próximo lunes, día 13, cuando está previsto se constituyan las Juntas Generales de Guipúzcoa. El próximo diputado general tendrá de plazo quince días para formar gobierno.
Proceso de reflexión
La vía de colaboración abierta entre los de Zabaleta y Bildu, unida a los malos resultados cosechados los primeros en la última cita con las urnas, han alimentado el rumor de una posible integración de Aralar en la coalición independentista. Preguntado al respecto por este periódico, Abril rechazó que el partido esté planteándose una fusión de siglas y apostó por mantener su propia senda. «No es algo que contemplemos a corto plazo. Ese debate no está sobre la mesa y nadie de la formación lo ha planteado hasta la fecha», aseguró.
Aralar, que no concibió los resultados electorales como «un castigo», celebrará el próximo día 18 una asamblea general como paso previo al debate interno que iniciará en junio. La formación abertzale, que prevé que el proceso se alargue «varios meses meses» -concluirá a principios de otoño-, llevará esta «reflexión» de forma conjunta con su militancia. El objetivo será analizar el fuerte descenso en la cuota de representación obtenido el pasado 22 de mayo y concretar «por dónde tiene que ir la oferta de Aralar a partir ahora», señaló Abril.
El vicecoordinador de la formación abertzale no descartó que en futuras citas con las urnas, como son las generales o las autonómicas, su partido se decante por ir en coalición con otras fuerzas políticas, entre ellas, Bildu. En cualquier caso, quiso dejar claro que el planteamiento actual de Aralar es «seguir su propio camino» y mantener abierta la puerta a los acuerdos, sobre todo programáticos. «Existen distintas fórmulas de colaboración», apostilló.