Gorka Antxustegi mantiene su progresión a los mandos del Suzuki Swift S1600 dentro del Campeonato de España de rallies de asfalto. El piloto de markina sumó el pasado fin de semana un segundo puesto en la categoría de dos ruedas motrices en el Rally Rías Baixas, cuarta cita puntuable de la temporada. Fue quinto en la scratch.
El markinarra con Gabri Suárez de copiloto, tuvo una actuación en progresión que tan sólo contó con el contratiempo de la lluvia que le hizo perder un tiempo importante al inicio de la tercera sección de la carrera. En los cinco tramos anteriores fue de menos a más -tras superar una mala elección de neumáticos, excesivamente blandos en las dos primeras cronometradas- hasta el punto de superar en dos de las especiales a su compañero y máximo rival en el rally, Joan Vinyes. Durante el primer tercio de la competición se movió entre las posiciones once, del tramo inaugural, y sexta, en la primera pasada por Mondariz.
Fue entonces cuando se produjo un cambio de las condiciones meteorológicas con la aparición de la lluvia que resultó determinante. Los pilotos de cabeza comenzaron la segunda pasada por Mondariz con neumáticos de seco y se vieron sorprendidos por una tromba de agua que determinó la lucha por la primera plaza y que también perjudicó notablemente a Antxustegi. «Los parabrisas no daban a basto y tuve dos o tres sustos, por lo que, en lugar de arriesgar y golpear el coche, decidí terminar como sea porque no se podía hacer otra cosa», destacó el markinarra.
Algunos de los participantes que salieron por detrás tuvieron tiempo de cambiar las gomas y se dio la curiosa circunstancia que fue el Suzuki Swift Sport de Luis Pérez el que marcó el mejor tiempo. Para las últimas especiales la situación mejoró, «y ya volvimos a recuperar la sintonía con el coche. Terminamos a gusto y con unos tiempos muy similares a los de Vinyes en los dos últimos», manifestó. Dentro de dos fines de semana, Antxustegi correrá el Rally de Ourense, quinta cita del Nacional, en la que tratará de mejorar sus tiempos. «Tendremos más ritmo porque sólo hay quince días de intervalo. Me encuentro más suelto con el coche y tenemos adaptación por lo que trataremos de hacer una carrera sin errores», avanzó.
La victoria final en el rally Rías Baixas fue para Xavi Pons a los mandos de un Ford Fiesta S2000. La organización realizó una estimación de que fueron 75.000 los aficionados que siguieron la cita a lo largo del sábado en diferentes puntos del trazado.