'Un pueblo, una bandera'. Así reza el título del documental editado por la Comisión 1911-2011, encargada de organizar los actos conmemorativos del centenario de la enseña de Iurreta. Veincinco vecinos y vecinas han aportado su testimonio sobre lo que para ellos supone la ikurriña local, «sentimiento, un espejo de todos nosotros, el símbolo de una manera de ser». El emblema ha estado ligado a los dantzaris durante décadas, no en vano son ellos los que han custodiado el diseño original elaborado hace cien años a cambio de 168,55 pesetas. «Cuando íbamos a bailar a algún sitio lo hacíamos representando a nuestro pueblo y la llevábamos con nosotros», rememoran los más veteranos.
Las referencias a la bandera de Iurreta son muy antiguas. Sin embargo, los expertos no han podido averiguar una fecha concreta en la que aparezca por primera vez el emblema de la anteiglesia. «Todas tienen su orígen en el Medievo como estandartes de guerra, pero también se utilizaban en actos públicos, sociales y en las danzas, portadas siembre por el alcalde o a quien designara», asegura el historiador y miembro de Gerediaga Elkartea, Jon Irazabal, en el documental.
Tras la supresión de los fueros en 1876, los símbolos municipales se sustituyen por los nacionales, «lo que conduce a una pérdida de los mismos». Sin embargo, quedó un pequeño espacio para la preservación de las enseñas locales, dado que también eran usadas por los dantzaris para la ejecución del Dantzari-dantza. «En el Duranguesado hemos sido unos afortunados, porque se conservan las de Abadiño, Berriz, Garai, Iurreta, Izurtza y Mañaria, la más antigua de todas ya que está fechada en 1802».
En el caso de Iurreta, la bandera más antigua que se conserva fue realizada en seda por Ángela Unamunzaga, a quien también se le encargó reparar una aún más vieja, pero de la que no se guardan vestigios. En su elaboración participaron también Nicolasa Duñabeitia, que la cosió, y Ramón Iñurrieta, que dibujó el escudo. Durante la segunda mitad del siglo XX se confeccionarían otras para uso de los dantzaris, hasta que en 1995 la Corporación creada tras la desanexión de Durango ordenó su uso municipal y bordó una réplica a la que añadió el año 1990, fecha en la que la anteiglesia se separó de la villa.
Las distintas versiones de la bandera las han custodiado «generación tras generación» los dantzaris del pueblo, hasta que en el día de San Miguel de 1999 la entregaron al Ayuntamiento. Para recordar la historia de 'su' bandera, la comisión ha preparado unos paneles informativos que recorrerán la localidad. Ha organizado, además, varios actos, el primero de los cuales tendrá lugar el domingo dentro de las Herri Kirolak