Una investigación iniciada en 2008 ha podido establecer la existencia de una cárcel secreta de la CIA en Polonia donde fueron detenidos y torturados supuestos terroristas de Al-Qaida durante el Gobierno socialdemócrata de Leszek Miller y la presidencia del también socialista Aleksander Kwasniewski. La prisión funcionó entre 2002 y 2005 cerca de la localidad de Szymany, en la región de Olsztyn (noreste de Polonia).
Los abogados del ciudadano de origen saudí Rahin al Nashiri, actualmente preso en Guantánamo por su relación con el grupo terrorista, presentaron una demanda en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo contra Polonia, porque su cliente fue supuestamente torturado en esta cárcel de la CIA. Desde 2005, diversos informes del Consejo de Europa, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea han concluido que existieron prisiones clandestinas de la CIA en Polonia y en otros países de Europa del Este como Rumanía.
Las conclusiones que se derivan de la investigación apuntan a que los responsables de la cárcel promovieron «violaciones del orden constitucional, privación ilegal del derecho a la libertad y complicidad en un crimen contra la Humanidad». Los fiscales, asesorados por un grupo de expertos, señalan que «no hay ninguna disposición para crear en Polonia un centro de Inteligencia extranjera que escape al control de nuestro Gobierno».
Según publicó el rotativo polaco 'Gazeta Wyborcza', el fiscal instructor del caso, Jerzy Mierzewski, y el fiscal adjunto de Apelación de Varsovia, Robert Majewski, han sido destituidos de sus funciones cuando se preparaban para imputar a varios funcionarios del Gobierno de Leszek Miller. Aún así, según algunos expertos, la investigación sigue su curso y la justicia podría llamar a declarar al expresidente Aleksander Kwasniewski y al exprimer ministro Leszek Miller, que proceden de los antiguos aparatos del régimen comunista.
El presidente, Bronislaw Komorowski, se mostró a favor de «una aclaración definitiva de la cuestión de una cárcel de la CIA en Polonia» y no descartó levantar el secreto que impide someter a un interrogatorio sobre esta cuestión al antiguo jefe del Estado Aleksander Kwasniewski. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, durante la visita oficial que realizó a Polonia la semana pasada, glosó el proceso democrático experimentado por este país en 1989 y lo puso de ejemplo para las revoluciones árabes. El rotativo 'Gazeta Wyborcza' explicó en su editorial que «si queremos enseñar a los demás a tener las manos limpias, antes tenemos que limpiarnos las uñas».