Mientras Guipúzcoa y Álava siguen dando vueltas a los posibles pactos políticos para configurar los gobiernos de las diputaciones, en Vizcaya el escenario parece, a priori, bastante más sencillo. A preguntas de los periodistas, el portavoz de la Diputación, Juan María Aburto, rechazó ayer hablar de posibles alianzas, pero adelantó que el PNV «probablemente» seguirá dirigiendo la institución «de la misma manera» que lo ha hecho durante la última legislatura. Es decir, con un Ejecutivo sin mayoría absoluta parlamentaria -desde el 22-M tiene 22 junteros, uno menos que hasta ahora- que deberá llegar a acuerdos puntuales con los grupos para sacar adelante sus principales proyectos.
Aburto realizó estas declaraciones después de la presentación de la IX Feria de Asociaciones de Mujeres de Vizcaya. Estaba previsto que la inauguración del acto corriese a cargo del diputado general, José Luis Bilbao. Así lo había hecho en las ediciones anteriores. A primera hora de la mañana, incluso, se volvió a anunciar su presencia en el paseo de El Arenal. Pero finalmente se dijo que no acudiría al evento por un «problema de agenda de última hora».
Ronda de contactos
De forma paralela, la ejecutiva nacional del PNV, el Euskadi buru batzar (EBB), emitió una nota durante la jornada en la que anunció que se estaba celebrando una reunión extraodinaria para «fijar» la posición del partido de cara a la constitución de los ayuntamientos y las Juntas Generales. Del mismo modo, adelantó que comenzará una «ronda» de contactos con todas las formaciones representadas en las cámaras territoriales, aunque insistió en que «reconoce» el derecho a iniciar las conversaciones para formar gobiernos a los partidos ganadores de las elecciones en cada territorio.
En este contexto, Aburto subrayó que el PNV sigue encabezando Vizcaya «de manera clara», con un liderazgo «sostenible, sostenido y consolidado». A su juicio, los 22 apoderados logrados por la formación jeltzale en estos comicios son un «gran éxito». Sobre todo, si se tiene en cuenta la «irrupción de Bildu como segunda fuerza».
Según dijo, ahora «lo que toca» es «administrar ese éxito, seguir gobernando». De hecho, en Vizcaya sólo una improbable alianza entre Bildu, PSE y PP impediría a José Luis Bilbao reeditar su cargo de diputado general. El portavoz de la Administración foral recordó que la Diputación ha estado dirigida en los últimos años con un equipo en minoría, pero llegando a acuerdos con otras fuerzas. «Nuestra intención es seguir gobernando para los vizcaínos», apuntó. En este sentido, insistió en que su objetivo será «salir de la crisis» y establecer los «mecanismos y los instrumentos» para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. «Son tiempos difíciles. Nos va a tocar arrimar el hombro con fuerza, con mucha tranquilidad y sin perder de vista la confianza que la gente ha depositado en el PNV», concluyó.