El derribo de las ruinas de la fábrica de Kössler Ibérica en Erandio se adelantará al verano, una vez los propietarios cumplan con las medidas impuestas por el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco. Según adelanta el concejal de Urbanismo, Asier San Nicolás, el Ayuntamiento firmará la autorización de «manera inminente».
El Ejecutivo autonómico autorizó la desaparición de este vetusto pabellón industrias ubicado en el barrio de Astrabudua y la supeditó a la correcta gestión de la uralita que recubre el tejado -según los parámetros incluidos en el protocolo de tratamiento de amiantos- y al traslado controlado del aceite del transformador eléctrico que daba servicio a esta empresa metalúrgica.
Para adelantar los trámites, el Consistorio ya ha aprobado de manera inicial la modificación puntual de las normas subsidiarias que reconvertirán este solar en una urbanización de 241 pisos, de los cuales más de la mitad serán Viviendas de Protección Oficial. Si bien el proyecto presenta importantes modificaciones sobre el original. La principal es el incremento de 13 a 15 plantas de los edificios más altos, mientras que los de menor volumen se reducen de 5 a 4 alturas. En total se construirán 4 bloques que formarán una «especie de proa de barco». Los bloques más pequeños acogerán 97 viviendas de venta libre y los dos restantes 144 de Protección Oficial, repartidas en 96 VPO y 49 pisos de precio tasado impuesto por el Ayuntamiento.
Estética «rompedora»
La urbanización incorporará una estética rompedora. Para ello se han elegido materiales «ligeros y alegres», con un predominio del cristal en la fachada, de manera que el interior de las viviendas goce de mayor luminosidad.
También las autoridades municipales han dado el visto bueno a la desaparición de las 133 plazas de aparcamiento en superficie de uso público previstas inicialmente. Por el contrario permiten la habilitación de un estacionamiento subterráneo con una capacidad para 443 vehículos que saldrán a la venta «a precio libre», según explica San Nicolás. Esta cifra supone 111 plazas más de las previstas.
Las edificaciones ocuparán 8.000 metros cuadrados del total de 18.277 que tiene la parcela. Además, las zonas bajas de los inmuebles acogerán una galería comercial.
Tanto PSE como PP no apoyan el diseño debido a «la altura excesiva de las edificaciones», en palabras del concejal popular Javier Ruiz. El portavoz socialista, Juan Otermin, critica las modificaciones aprobadas por el equipo de gobierno al «no ser de interés social, sino elementos que fortalecen el beneficio comercial del promotor». Por este motivo anuncia la presentación de «alegaciones en contra del proyecto» en el periodo de exposición pública.