La Ertzaintza desalojará el gaztetxe de Portugalete si no queda libre el 27 de abril

Tras la intervención policial, prevista para el próximo 9 de junio, el Consistorio derribará las escaleras de la casa para evitar otra ocupación

IVÁN ALONSOPORTUGALETE.
El Ayuntamiento contempla la rehabilitación del inmueble. ::
                             P. U./
El Ayuntamiento contempla la rehabilitación del inmueble. :: P. U.

'Koskoenea', el gaztetxe que la Asamblea de jóvenes de Portugalete abrió el año pasado en la popular calle Coscojales, tiene los días contados. Los 'okupas' tienen de plazo hasta el 27 de abril para abandonar de forma voluntaria el edificio. En caso contrario, podrán ser desalojados a la fuerza por la Ertzaintza el 9 de junio.

Fue el juzgado de primera instancia número 2 de Barakaldo el que hace unos meses dictó una sentencia contra 'Koskoenea' al entender que se habían ocupado los portales 9 y 11 de un edificio propiedad de la sociedad pública municipal Surposa. En el escrito se obligaba a los jóvenes a desalojarlos. Además, el juez les imponía en el auto las costas del juicio al entender que habían «perturbado el derecho a la propiedad» ocupando lo que no era suyo.

El próximo día 27 vence el plazo para abandonar «de forma voluntaria», recalcan fuentes judiciales, el edificio, que acoge actividades de corte reivindicativo y cultural, y donde, según Surposa, en cualquier momento se puede producir un accidente dada la falta de seguridad en unas vetustas instalaciones que piden a gritos una reforma. De hecho, la idea de los responsables municipales es rehabilitar el inmueble en cuanto se solucione este contencioso.

Indemnización

Si los jóvenes que permanecen en el interior del inmueble se negaran a acatar en la fecha prevista la decisión judicial, el magistrado ha previsto el 9 de junio como fecha tope para que puedan seguir haciendo uso de él. Ese día la Ertzaintza, acompañada de los secretarios judiciales, entraría por la fuerza en el local y, como reza la sentencia, sus pertenencias personales serían «lanzadas» a la calle. Además, deberán indemnizar al propietario por los daños y prejuicios. El auto también impone que las dependencias se dejen «en el mismo estado en que se encontraban antes de ser ocupadas», algo que manifiestamente no se puede cumplir dadas las condiciones de ruina que presentaba el edificio de Coscojales.

Cuando el desalojo sea efectivo, Surposa tirará enteras las escaleras interiores y el forjado del primer piso para hacer inviable una recuperación días después. La redacción del proyecto de rehabilitación y su ejecución todavía podría tardar y la sociedad pública no se quiere exponer al mismo problema dos veces. Mientras, los jóvenes de 'Koskoenea' ya se están organizando y anuncian que «la sentencia del Ayuntamiento contra el gaztetxe de Portu ya se ha dictado».

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