Toni Cantó no para quieto. Los fines de semana se recorre el país con 'Razas', la obra de David Mamet; dirige un taller con mujeres inmigrantes apoyado por la Generalitat valenciana; está involucrado políticamente con UPyD -ayuda en el programa cultural- y ahora ha vuelto a la televisión con 'Vida loca', una 'sitcom' de 25 minutos que Telecinco estrena este domingo después de 'Aída'.
Cantó es Andrés, un gay cuarentón que sale del armario para casarse con Juanjo (Javier Tolosa). A su nueva casa traerá dos hijos, mientras que su marido llegará con su tata (Lolita). Por otra parte, Ana, su exmujer, (Esther Arroyo) se enamora de un chico veinte años más joven (Miguel Ángel Muñoz) y bastante inmaduro. Una comedia con la que el actor valenciano repite con parte del equipo de '7 vidas' y que le está ayudando a superar la muerte de su hija Carlota.
-¿Cómo se siente?
-No me gusta mucho hablar de eso. Los compañeros me están cuidando mucho.
-¿Se refugia en el trabajo?
-No crea. Son olas: o trabajamos mucho o no trabajamos un carajo. Antes de hacer la obra de Mamet, llevaba una buena vida dedicada a escribir. Ahora estaremos trabajando hasta el 20 de abril y después descansaré.
-¿Quería volver a la televisión?
-No llevaba tanto tiempo alejado, desde 'El síndrome de Ulises'. Pero me apetecía volver y hacer comedia, una 'sitcom'. Es un género que me gusta mucho porque hacer el chorra me viene muy bien, me libera mucho y tenía muchas ganas de reír.
-¿Le sirve como terapia?
-Sí. Te pone en un punto de sentido del humor que se te olvida todo. Creo que es importante recordar que hay que mirar la vida con un poquito de sentido del humor.
-En los momentos duros también han estado ahí los fans...
-No se puede imaginar la cantidad de apoyos, miles diría yo, que he recibido. Hice un comunicado para agradecerlo porque nunca podía imaginar que la gente se iba a portar así conmigo y estaré eternamente agradecido.
-Volviendo a la serie, ¿cómo se ve en el papel de Andrés?
-Es un gay diferente porque no tiene pluma. Nos parecía importante no hacer a la típica pareja en la que los dos parecen unas locazas impresionantes. Creíamos que podíamos sacar un personaje así. Pero creo que esto es secundario. Lo interesante del personaje es su continua preocupación, cómo se agobia con las cosas y cómo un tipo normal tiene la valentía de haber dado el paso de salir del armario.
-¿Ir detrás de 'Aída' es una ventaja para 'Vida loca'?
-'Aída' es una de las grandes comedias que se han hecho en este país. Tener el privilegio de ir detrás de ellos y, además, captar al público es una ventaja. Creo que nos podemos adaptar muy bien.
-Usted vivió el comienzo de '7 vidas'. ¿Tiene ahora vibraciones parecidas?
-El grupo de actores y los guiones fueron el secreto de '7 vidas'. Aquí contamos con unos guiones de la misma calidad y un grupo de actores fantásticos. Creo que son dos pilares fundamentales. Tengo mucha confianza.