Son cinco, promedian los 30, curran en el sector del metal («no es broma») y su apelativo no se refiere al personaje de Poe, como dilucida su vocalista, Carlos Escudero: «Es el nombre del viejo guerrero y ahora dios del heavy metal que nos une y nos guía en nuestra pasión. Nada que ver con Poe. Eso se lo dejamos a los góticos. Creo que él lo escribía sin h intercalada ni diéresis».
Se juntaron en 1999 en Barakaldo. Venían de otras bandas y compartían una intención: «queríamos tocar solo heavy metal». Sus influencias son un catálogo de lo que hay que tener en la discoteca y conviene Carlos: «Pues están muy claras. Las grandes bandas de rock y heavy metal de la historia. Manowar, Gamma Ray...». Le preguntamos qué significa para ellos el heavy y declama sentimental: «El heavy metal es la música que te transmite todo tipo de sentimientos: fuerza, poder, ira, rabia, amor... Guitarras con solos destructores, coros megaépicos... Podría rellenar diez páginas de EL CORREO si sigo».
Sólo tenemos 44 líneas y muchas las consume explicando por qué Vhäldemar opinan, como reza su hoja de promoción, que son tiempos oscuros para el heavy metal. ¡Y nosotros que pensábamos que goza de una salud de hierro! «Posiblemente. Quizá llevemos mucho tiempo escuchando a los mismos grandes y no salen otras bandas de tal nivel. La verdad es que la escena del nacional tuvo un boom cuando empezábamos a finales del siglo pasado, pero hubo bandas tremendamente malas, haciendo cosas horribles, vestidas como el señor de los anillos, y lo jodieron todo. Fue una moda. Todas esas han desaparecido, pero nosotros seguimos aquí. Si antes el punk o el garaje eran underground, ahora lo es el heavy metal».
Vhäldemar se han tirado ocho años currándose su tercer disco, 'Metal Of The World', editado por el sello californiano Stormspell. «Se distribuirá a todo el mundo desde USA», apunta Carlos sobre un álbum apabullante, concentrado, épico, con cabalgatas y coros donde podemos rastrear las hondas huellas de Accept, Manowar, Helloween, Rhapsody Of Fire, Judas Priest, Stratovarius... Apunta el cantante: «Es un auténtico disco de heavy metal. El trabajo de Pedro en composición, arreglos, producción y sobre todo con las guitarras es terrible. Tiene todo lo que debe tener un buen disco de heavy metal».
En las letras abunda el vocablo heavy metal, claro. «No sé cuántas veces se dirá heavy metal, pero sí sé que nos inspiran su sonido y su fuerza. Son letras de superación personal, mitos y auténticos héroes. Digamos que he leído la 'Ilíada' y la 'Odisea' unas cuantas veces. Aquellos eran auténticos héroes por pelear, sacrificarse y no rendirse. No por las espadas... ni las túnicas».
Vhäldemar lo estrenan mañana en Bilbao (Kafe Antzokia, 21.30 h; 10-12 &euro, 18 &euro con el CD), pistoletazo de salida de su gira española. Avanza Carlos: «Lo daremos todo. Llevamos mucho sin dar conciertos y esta gira será demoledora».