La crisis no se nota sólo en el bolsillo. También tiene su reflejo en el cubo de la basura. La relación causa-efecto parece lógica: menos consumo, menos desechos. Los vizcaínos generaron durante el pasado año un total de 613.753 toneladas de residuos urbanos. La cifra, además de un tanto pestilente, puede parecer abultada. Pero si se compara con los datos de 2009, supone 13.282 toneladas menos, lo que se traduce en una disminución del 2,12%. Y eso que la población del territorio histórico aumentó en 1.066 personas, según el balance anual del Observatorio de Residuos Urbanos de la Diputación.
La reducción de residuos no es algo nuevo. Según la institución foral, 2010 fue el tercer año consecutivo en el que los vizcaínos generaron menos desechos. Por persona, cada vizcaíno se deshizo de 532 kilos de basura el año pasado, lo que representa «volver a niveles de finales de los años 90», destacaron los responsables del informe.
La disminución per cápita de residuos es, según estas cifras, de 12 kilos respecto a 2009. Rebuscando en el cubo de la basura, se aprecia cómo entre los residuos domésticos han disminuido de forma significativa los metales -de 6.384 a 4.286 toneladas- y los electrodomésticos -de 134 a 56 toneladas-. La Diputación justifica este significativo descenso en la reducción de la actividad económica y en «el impulso de las políticas de reutilización y minimización de desechos» que la institución ha puesto en marcha en los últimos tiempos.
Reciclaje
Que los vizcaínos generen menos basura no implica, ni mucho menos, que reciclen menos. Según datos del Observatorio foral, las buenas prácticas de los habitantes del territorio histórico han hecho que se consiga mantener los índices de recogida selectiva de años atrás. Alrededor del 35% del total de los residuos que se generan -el 64% en el caso de los residuos industriales- acaba en las plantas de reciclaje. De este modo, el 68% de los desechos generados en la provincia cobran una segunda vida, bien convertidos en otros productos (el 35%) o contribuyendo, incinerados, a la generación de energía (el 33%). Sólo el 32% restante se acumula en vertederos controlados.
Para elaborar el informe, la Diputación ha recabado datos de la recogida selectiva de cada municipio y los 28 garbigunes del territorio que seleccionan vidrio, pilas, podas-jardinería, metales, papel-cartón, voluminosos, textiles, madera, envases, plásticos y electrodomésticos. Para los responsables forales, los índices de reciclaje demuestran que Vizcaya es «punta de lanza en cuanto a la gestión de residuos en todo el Estado» y que «supera con creces los objetivos establecidos por las directivas europeas».