El Ayuntamiento de Logroño se comprometió ayer con la asociación de hosteleros de la calle Laurel a «intentar» tramitar, antes de que acabe la presente legislatura, la modificación normativa correspondiente para regularizar la situación de los toldos de diferentes establecimientos hosteleros de la zona. No será una 'modificación a la carta' pero sí consensuada y que recoja las diferentes peculiaridades técnicas de la emblemática zona logroñesa.
Éste es el resultado de la reunión entre el concejal de Promoción, Ángel Varea, y miembros de la Asociación La Laurel. Dicha reunión venía a su vez motivada por la problemática suscitada en torno a los toldos que varios establecimientos hosteleros habían colocado en los últimos meses, según la Asociación con la connivencia del Consistorio, pero que sin embargo ahora han sido objeto de cartas de la propia Administración instándoles a su retirada por incumplir la normativa. Según datos de la Asociación, entre el 40% y el 50% de los establecimientos de Laurel se habrían visto afectados por este hecho.
Adaptaciones
Ayer, tras la reunión, Varea fue claro: «Existe un compromiso para regularizar esa situación, lo que no quiere decir aceptar que lo que hay se vaya a regularizar; hemos quedado con ellos en una modificación de las normas urbanísticas, para establecer criterios que contemplen la situación que se da. Tendrán que subir, bajar, acortar, alargar... pero cuando tengamos la norma lista». El Consistorio es consciente del problema técnico que generan las fachadas desiguales de esas calles, para adoptar una normativa homogénea. «Hay que buscar una solución a eso».
¿Y las sanciones? Ambas partes han quedado en que los hosteleros afectados presenten alegaciones a los requerimientos que se les ha notificado, «y el Ayuntamiento los estudiará y dará respuesta en su momento». En este sentido, habló también Blanca Fernández, portavoz de la Asociación La Laurel, quien puntualizó que «la idea es hacer las alegaciones, y que queden en suspenso los expedientes, hasta que entre la nueva normativa en vigor».
Tal y como indicó Fernández, los hosteleros de La Laurel «están conformes» con lo acordado, «siempre y cuando se cumpla en los mismos términos de lo que hemos hablado». Así, ellos valoran la idea de que la nueva normativa sea fruto del consenso entre Administración y la Asociación. La portavoz contaba con que dicha normativa viera la luz antes de mayo, si bien Varea puntualizó que «es algo que no puedo garantizar al 100%, pero sí he dicho que lo voy a intentar, y creo que va a poder hacerse».
Mobiliario «sin concretar»
El otro punto fue el del mobiliario, es decir, las barricas y mesas de fuera. Ahí Varea indicó que no se había podido concretar nada porque existe un Plan municipal de Accesibilidad en vigor. «He hablado con Domingo Dorado, y el plan es el que es, no lo podemos saltar, aunque sí quizá buscar alguna excepción, aunque de momento no hay nada resuelto», indicó el edil.
Ambas partes indicaron que la reunión se había celebrado en buen tono. Varea recordó al respecto que «ninguna corporación ha hecho tanto por la calle Laurel; Logroño le debe mucho a esa calle, igual que ella a la ciudad».