No estaba allí, pero Mario Fernández se convirtió ayer en protagonista del pleno del Ayuntamiento de Bilbao. El presidente de la BBK ha enviado una carta a Azkuna -a la que dio lectura el teniente de alcalde, Ibon Areso- en la que explica sus razones para abrir un periodo de «reflexión» sobre la construcción de su sede social en Zorrozaurre. En un tono tranquilizador, reitera que no ha renunciado y se da un año de plazo, hasta que finalice la redacción del proyecto encargado a Zaha Hadid, para tomar una decisión. El consejo de administración de la caja analizará entonces «con especial cuidado» si es el momento de dar nuevos pasos hacia el corazón del nuevo Bilbao.
El PP abrió el debate con una moción en la que reclamaba a la BBK «que dé garantías de su efectiva instalación» en Zorrozaurre. La portavoz, Cristina Ruiz, expresó su preocupación por la «incertidumbre» que rodea el rascacielos. Un «nuevo contratiempo» para la operación urbanística, que ve flaquear «uno de sus puntales», lo que «puede influir en otros proyectos». En su turno de réplica, Ibon Areso leyó la carta remitida por Mario Fernández a Azkuna, con fecha del 10 de febrero.
Es la respuesta a una misiva del alcalde y hace referencia a la iniciativa presentada por el PP, «desde el más profundo respeto» a la opinión de los grupos municipales. Si en la convención anual de directivos expresó de forma gráfica que guardaría el proyecto «en un cajón», en la carta se recrea en los matices. «Nadie ha decidido renunciar a la construcción de la nueva sede», dice. En un «ejercicio de prudencia», el equipo directivo se ha planteado si es oportuno embarcarse en tan cuantiosa inversión en un momento de crisis económica y «cambios de gran relevancia» en el sector de las cajas de ahorros, «que pueden incluso afectar a su naturaleza jurídica».
«Como el Circo del Sol»
Mientras tanto, continúa la redacción del proyecto básico (con instalaciones) y el de actividad por parte del equipo de Zaha Hadid, que ya ha entregado el anteproyecto. Estará listo «a finales de este año o principios de 2012». Será entonces cuando decidan si inician los trámites para la construcción «o procede demorarla algún tiempo». El mensaje llegó a los ediles arropado por referencias a las inversiones de la BBK en la ciudad -desde el paraninfo de la UPV al nuevo San Mamés- que acreditan su «compromiso con Bilbao y Vizcaya».
La portavoz del PP retiró su moción en respuesta al gesto de Mario Fernández, aunque calificó la situación de «preocupante. El proyecto se vendió muy bien con fotos y declaraciones, hay que ser prudentes en todo momento», apuntó. El socialista Txema Oleaga aseguró que «este golpe de efecto deja muchas dudas» y criticó al equipo de gobierno por escudarse en las palabras de Fernández y en una enmienda de carácter genérico «para evitar cualquier referencia a la BBK. ¿Hay algún miedo a reclamarle algo?», cuestionó.
La portavoz de EB y concejala de Urbanismo, Julia Madrazo, recordó que la postura de la BBK no afecta al calendario de Zorrozaurre «porque las obras tampoco podrían empezar mañana. Hay que aprobar el plan especial, el de urbanización y el de reparcelación», explicó. A diferencia del Igualatorio e Idom, que se han instalado en zonas consolidadas de Deusto y San Ignacio, la BBK eligió la futura isla. «No tiene sentido que esté en un desierto como el Circo del Sol», concluyó Areso.